martes, 11 de diciembre de 2018

Guillermina Lynch



¿Qué le pasa a los cuerpos cuando se sumergen en el agua? Me acuerdo de esa película de los 80 de Ken Russell, Altered States, traducida como “Un viaje alucinante al fondo de la mente”. El protagonista, un profesor de psicología, empieza a experimentar sobre la privación sensorial con tanques de flotación; piensa que nuestros otros estados de consciencia son tan reales como el estado de vigilia. Cuando entra en contacto con el líquido, su cuerpo y su mente se rompen y se transforman en un estado de materia primitiva, un estado del que no se puede volver.



En los terciopelos de Guillermina Lynch los colores se funden en el negro como la piel se expande y se pierde al hundirse en el agua; hay que cerrar los ojos y recorrer con los dedos la superficie suave de sus obras, sentir que los límites se borran, las texturas se derriten y las manchas se empastan. Guillermina es una princesa que se escapa de su cuarto y atraviesa bosques de hojas plateadas y doradas para ir a bailar a una fiesta, para usar su cuerpo y moverlo y que sus órganos y sus pensamientos nunca queden en el mismo lugar, que se deformen de placer. Su obra es ese bosque con brillitos de fantasía, con plantas de guata dorada, lagunas de charol y flores de loto, arboles de hostias que parecen de cotillón, masas amorfas de film plástico como los restos de esa materia primordial, de ese mundo que existe si caminamos descalzos y nadamos de noche.







Catalina Perez Andrade, 2018

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Clínica Belu

Belén por Iván Morales

una diferencia clara entre caer en un pozo y ser abducido por una entidad
está la cantidad de direcciones
caer en un pozo implica un descenso, una sola dirección
cuando sos abducido puede ser hacia arriba, hacia abajo o hacia los costados
pero el factor común de estas situaciones es el movimiento
crear una historia es un movimiento
desde la sinapsis entre las neuronas hasta las manos agarrando la lapicera para escribir
o los dedos tipeando en el celular
me muevo
me mueven
¿me muevo o me mueven?
un movimiento puede ser algo artificial también, algo creado
el galope de un caballo en el campo, por ejemplo, o las flores aplastándose por la
tormenta son distintos al movimiento generado por los controles de una nave espacial
uno nace desde nuestra voluntad, el otro es un misterio
¿cuál es la diferencia entre un animal y un objeto animado?
belén es el huésped de algo que va de acá para allá
algo que la succiona y la envuelve
algo que la necesita para moverse, y que al moverse narra su propia historia
juegan a disfrazarse, se relacionan con sus pares y de esta manera se conocen
después el objeto la suelta y queda inmóvil esperando el momento preciso
para encarar otro rapto
usame
abducime
samarreame
miremos la profundidad de un pozo desde arriba de un árbol
abrazame
moveme
imitame y después dejame
mostrame quién sos
mostrame qué sos

Iván Morales










Tesina Almendra Cohen





















Flora Rosa y Fuerte



Flora dibuja lo que quiere entender. Se sienta sola en su casa a observar los objetos que conforman su universo cotidiano. ¿Cuál es el sentido de las cosas que están ahí? Establece un diálogo uno a uno, sujeto a objeto que se traduce mediante el lápiz en un mapa de su paisaje interno. ¿Qué cuentan el cargador de su celular, un preservativo usado, un mate? Arman su historia de a fragmentos, que se vuelve la de todos cuando nos podemos ver ahí, detenidos en lo pequeño e incomprensible. El nivel de detalle de sus dibujos transmite la certeza de una contemplación sostenida, de un tiempo necesario para que nos lleguen con la calma que requieren. Sus obras son procesos lentos en los que algo decanta mientras se las mira. El sentido final termina de descubrirse con sus títulos. Una carilina abollada que se titula ¿Qué es lo que duele?, un celular prendido que se titula Última conexión 3.46 am. La obra de Flora es un diario íntimo dibujado en el que la soledad tiene rienda suelta para crear un universo simple, honesto y profundo. Nos muestra que si prestamos suficiente atención podemos acceder a las capas más hondas de uno mismo mediante lo que tenemos más a mano.


Ana Montes, 2018

Almendra Cohen


Todo lo que brilla es oro
Nubes, volcanes, piedras, auroras boreales, el fuego, los rayos y mares.
Almendra los atesora y los pinta con color atardecer para que todos viajemos.
Su museo de caracoles es testigo de exploraciones a islas negras y a pozos en rocas con nombre de fantasía.
El pelo lo trenza para que no se le venga a la cara, y con un pedacito de espejo y un atlas regalado recorre el planeta buscando caballos verdes y relámpagos rojos.
Fuegos artificiales naturales y estalactitas en cuevas nunca imaginadas.
Tormentas eternas con sonido de beso en la frente y océanos profundos de agua dulce.
Los griegos decían que la mimesis era el cometido del pintor. Imitar la naturaleza.
La obra de Cohen es un documental de paisajes amigos de la realidad que llevan la consigna "Celebremos que hay tanto y tan hermoso".
Almendra Ojo Iridiscente
La luz se proyecta en su iris y se vuelve mancha tornasol.




Francisca Amigo, 2018.

Francisca Amigo


Francisca Amigo Heras dice que pintar es algo cariñoso. Al igual que en la cocina con lo 

que hay a mano se puede lograr mucho y el ingrediente principal es el amor. 

¿Qué es lo que hace a una familia una familia? 

Lo que primero parece un capricho son en verdad importantes nombramientos. La artista 

elige éstos vínculos con ojo de especialista; un blister, una frazada, una empanada, una 

sirena y una pintura compañera son tías, hermanos, novios y abuelos. Rescata pedacitos 

de recuerdos, cosas incondicionales que por siempre estar pasan desapercibidas, y 

amorosamente las pinta o modela. Luego los guarda y los expone, es su manera de 

hacerlos presentes, de darles el lugar que merecen en su árbol genealógico. 

La herencia son las cosas de la familia, los objetos que guardan los momentos para 

siempre. Francisca es a veces como una arqueóloga de si misma; explora, desempolva y 

acaricia con pinceles, guarda lo que quiere bien cerca, lo cuida, lo llena de stickers, 

completa el álbum y construye su constelación. Es como armar una casa de muñecas 

donde cada pieza viene de un recuerdo. La artista se rodea de ellos, los invoca y 

entrega cual talismanes. 

Hoy y para siempre, conmigo y contigo, un kit para siempre estar cerca.



Almendra
abril 2018



pd: un haiku con amor:

la familia entera en una torta de cumpleaños
pastillas y chupetes
un unicornio y un colchón
un pollo y un avión

Santi Orti



Hay una mesa repleta de recuerdos:

Besos.

Un faro.

Diez años atrás.

Un año de basura.

La basura.

La foto en Santiago Orti es registro, miguita de pan, necesidad y pasatiempo.

El álbum oficia en esta liturgia como una medida.

Rastros desordenados para que otros espíen, huelan, adivinen.

¿Alguien parecido a Claudio lo hace único? ¿Quién es Claudio?

¿La colección construye? ¿Hay un orden en la memoria? ¿Se pueden organizar los recuerdos? ¿Qué importa de todo esto?

Las fotos de otros existen porque él les nombra. Solo así podemos tener dimensión de la importancia de aquello que otros vieron alguna vez.

Hay algo en la repetición que hace único lo que hacemos.

Cada cosa importa en sí misma pero más importa con las otras. Lo que se hizo antes, lo que se hizo cuando no se sabía que eso estaba siendo hecho.

Un padre puede ser cualquier padre, pero UN PADRE evoca un tipo de amor único.

Un poco de pasto, una época, precisa. En ese lugar y ese día.

La mierda, obra.

Los recuerdos y la basura tienen mucho en común. La independencia de estar en el mundo más allá de nuestra voluntad. Producimos basura de la misma forma y en la misma cantidad en que generamos recuerdos, casi sin darnos cuenta. Y aunque hagamos todo nuestro esfuerzo, no podemos vivir fuera de ellos.

Algunas personas combaten la basura como otras combaten los recuerdos. Santi disecciona la basura y el recuerdo, los estudia, hace un catálogo con ellos.

Sabe que el olvido y la bolsita son recurso en potencia.

Y sabe también que la fotografía es su hogar.



Marina E. Rubio 2017

María Crimella



Dice Wikipedia: para obtener masa madre (la levadura no se hace ni se fabrica, está en el ambiente) hay que capturar los microorganismos presentes en el aire. Este cultivo necesita tres elementos básicos:

· Alimento

· Humedad

· Temperatura adecuada (similar a la del cuerpo humano)

¿Para qué sirve? Transmite al pan sabor y aroma, hace que la miga tenga más humedad, la corteza sea sabrosa y crujiente, con mejor coloración y brillo, y que la conservación sea más larga.

No es difícil prepararla, pero se necesita paciencia: es un proceso lento. Hay que cuidarla bien para que dure toda la vida.

María Crimella tiene manos de masa madre. Las características de lo que se necesita, lo que aporta y lo que representa están también en su forma de preparar la obra.

Tomamos té mirando lo que estamos mirando ahora. Y más. Hay lienzos pegados en altura, cerámicas, tejidos, recuerdos que imprimen color y niñas escondidas por el color.

Va a buscar algo y repaso mentalmente lo que hay que tener en cuenta para preparar la masa madre:

· Se puede usar cualquier tipo de harina, pero debe ser integral.

· No es esencial que el agua esté envasada, pero debe tener un tiempo de descanso previo.

· Sobre el recipiente: debe estar limpio. No importa si es de plástico o de cristal, solo necesita espacio para desarrollarse.

· Sobre el reposo: es clave en todo el proceso; debe ser un lugar tibio, como su hogar.

Crimi captura lo que está a su alrededor y crea: borda, pinta, trabaja la cerámica, enseña y aprende.

No hay nada fuera de la naturaleza en ella. La naturaleza está en ella.

No tiene urgencia, no la apura el miedo ni lo cotidiano. Son su impulso, un trampolín con el que se tira de cabeza al centro de lo que no conoce. O como dijo Mario Trejo y ella aplica sin evasión: el mejor modo de esperar es ir al encuentro.

Habla del tiempo, lo cocina en el horno estacionado del taller, ese rectángulo de paz en medio del jardín donde cuece su obra.

Y cuando necesita descansar, aprende algo nuevo, que después enseña y regala.

Ahora es de noche. Hay luz en la noche de María.

Un bordado que cura distancias y otro que borda viajes.

Y el tiempo que en esa mano no para de crecer.



Marina E. Rubio

Santiago O. Rey



La palabra necesario viene del latín necessarius, que designa a lo

imprescindible; indispensable para algo; que forzosa o inevitablemente ha de

suceder, y que se hace obligado por otra cosa, en forma opuesta a lo

voluntario, a lo espontáneo.

En Santiago Rey la acción es necesaria, no aparece irreflexiva ni casual.

Sus obras son el resultado de una búsqueda donde el azar no tiene lugar. Esta

indagación propone para cada una de ellas la dualidad como juego

interminable: el reflejo menos pensado, un sonido inesperado, la utilidad inútil,

significados que no necesitan adjetivo.

Las obras para él son necesarias porque muchas cosas en el mundo no

lo son. Esa certeza lo impulsa a indagar formas, explorar sentidos, construir lo

que debe ser dicho desde la falta o el exceso, la perturbación o el sosiego.

Pero nunca desde la indiferencia, eso sería siempre una reacción letal.

Como herramienta política, como queja, como provocación a un sistema

que Santiago necesita cuestionar. Lo oculto y la falta, lo tachado y lo sugerido,

lo expuesto y velado. En su taller aparecen obras construidas con el tiempo a

favor, exploraciones de materiales y artistas que acompañan esa otra

dimensión donde lo que este sistema impone como necesario él transforma en

superfluo. Y viceversa, claro. En la ciudad hidroespacial de Gyula Kosice los

objetos necesitan estar suspendidos en el espacio. Los de Santiago no

necesitan una mesa, la mesa necesita que ellos se apoyen para anularlos y

ofrecernos así la inutilidad manifiesta de esta cultura del consumo que todo lo

oferta.

La disfalia como monumento. El monumento como falla. La falla como

lobo marino. La secuencia parece infinita, porque lo es.




Marina E. Rubio

16 de noviembre de 2016

Franco Fasoli




Si es que somos una línea entre dos puntos, uno sería la cama, el otro el horizonte.


He aquí tantos horizontes como camas. Fragmentos, esos que se ven del cielo entre edificios, del mar cuando la nave se mueve, de la ventana del avión. Un horizonte que a veces, es redondo.


En los últimos 10 Años EEUU (Atlanta, NY, Richmond, Baltimore, Miami, Arizona), Brasil (Sao Paulo), Perú (Lima), Uruguay (Punta Del Este) (Villa Soriano), Chile( Valparaíso), República Dominicana (Río Piedras), Puerto Rico (San Juan), México (D.F, Ciudad Juárez, Querétaro ), Canadá (Toronto, Montreal), España (Barcelona, Madrid), Francia (París, Besanzon), Ucrania (Kiev), Túnez (Djerba), Marruecos (Rabat), Australia (Perth, Melbourne), Sudáfrica, (Ciudad Del Cabo, Johannesburgo ) Turquía (Estambul), Alemania (Berlín, Colonia ), Austria (Viena, Graz), Dinamarca (Aalborg), Italia (Roma, Racale), Noruega(Bergen) y que siga el baile. En cada punto una cama y un cielo.


Franco Fasoli interviene el espacio público, llámese calle o galería. Famoso por la monumentalidad de sus pinturas y por la rapidez de su trazo, allá arriba, sobre la grúa, en el andamio, más y más cerca del cielo y más lejos.


Aquí los lugares en donde dormí, y dónde dejé la cabeza.-me dice- Franco está en casa, recomponiendo la escena.

Una vez un artista juntó un asiento de bicicleta y un manubrio y nos dijo que era un toro.


¿Collage? ¿copy paste? ¿identikit? quizá. Todas las obras se basan en las fotos de todos los viajes, una especie de lado b de la monstruosidad de los murales, la farandulería de los festivales, la escala exagerada y la popularidad que generan. Es bitácora y desprendimiento del personaje. En algún momento los muros fueron soportes de canciones de protesta y aparentemente no se incluían en el mismo circulo que las galerías.





Muchos monstruos fueron descabezados. Somos testigos de una gran tarea, la búsqueda de un tesoro difícil de encontrar, una parábola del camino que los seres humanos recorremos en nuestras vidas. El viaje a forjado héroes y heroínas desde tiempos inmemoriales Aquí el descanso del huérfano, el vagabundo el guerrero o el Mago .






Diana Aisenberg 2015

martes, 21 de julio de 2015


"Sol ultimo y lejano. Maravilla poniente"De Juan l. Ortiz, "Antologia poética":

Mientras que en el renacimiento, existía la necesidad de crear utopías, los de nuestra época debemos crear fábulas

Francis Alys.

…Por lo mismo, me gusta ser perfectamente clara cuando hablo. Me gusta ser una casa de vidrio. Mi obra no tiene máscaras y por eso, como artista, lo único que puedo compartir con los demás, es esta transparencia.
Louise Bourgeois


Julieta Ortiz hasta el 31/1 en Le Bar

fede lanzi en crimson

forrito producciones

forrito producciones
el sotano de malena

yo soy de barro y loca.

soy barroca.

adelia prado


lula mari en crimson. ago I sep

Las manifestaciones del cuerpo son una epifanía móvil de lo sagrado.
Marosa de Giorgio
Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez.
Baudelaire

belleza y felicidad en brasil

forrito privado producciones

forrito privado producciones
en crimson, galeria de arte-