domingo, 31 de mayo de 2015

somos nosotros


@Laura en Boedo <3>


miércoles, 27 de mayo de 2015

Daisy x4


ReferentinaDuo: Maria y Juan





Clínica Sebastián Fuks


Portales. Mundos dentro de otros mundos.
Espacios preciosos, frágiles como el silencio, volatiles como una nube, dinámicos como las olas, o como quieras imaginarlos.

El movimiento te invita a despegar pero también al descanso, a sumergirte y contemplar con todos los sentidos.
Como bailar sin prejuicios o como pasear sin rumbo fijo.  Un color lleva a otro color, como una nota hacia la siguiente, como una cascada que no deja nunca de fluir.
Una pincelada, un gesto casual abre un portal, es una invitación, una puerta que se abre hacia un lugar distinto a este, uno que quizás esté regido por otras leyes y otros ritmos.
Estos mundos son tesoros que Seba cuida amorosamente y comparte agradecido, en ellos las joyas son la imaginación y la creatividad. 

Sentarse al piano es como sambuyirte en el mar, un movimiento y todo cambia ¡flush!
Te transportas.

Todo es posibilidad y cada pequeño movimiento puede llevarte hacia mil lugares.
Así como una piedrita que cae se puede transformar en una avalancha, cada pensamiento/movimiento de Seba Fuks sobre el papel o el piano crece de manera exponencial. Puede que termine ahi o puede que no. La puerta siempre está abierta. Siempre prontos, listos ya!

El papel está colgado en la pared dispuesto para volver a sumergirse, para seguir. Todo el entorno está listo para continuar pintando, explorando. El piano a un lado y alrededor mil cositas… pinceles aún con pintura, objetos curiosos, regalos, fotos…la actividad no se detuvo, está en curso, en movimiento.

Sebastián abre la puerta, te invita a que mires dentro, a que veas y escuches, a que viajes lejos o no, la invitación es hacia a mil lugares posibles, es a irte o venirte, a perderte o conectarte, a imaginar.



Almendra Cohen, 27 de mayo, 2015.-


"gané el codo"


"no creo en las obras terminadas"


lunes, 18 de mayo de 2015

sobre el tiempo (IV) El tiempo y los símbolos. Mutaciones, Borges.

En un corredor vi una flecha que indicaba una dirección y pensé que aquel símbolo inofensivo había sido alguna vez una cosa de hierro, un proyectil inevitable y mortal, que entró en la carne de los hombres y los leones y nubló el sol en las Termópilas y dio a Harald Sigurdarson, para siempre, seis pies de tierra inglesa.
Días después, alguien me mostró una fotografía de un jinete magiar; un lazo dado vueltas rodeaba el pecho de su cabalgadura. Supe que el lazo, que antes anduvo por el aire y sujetó a los toros del pastizal, no era sino una gala insolente del apero de los domingos.
En el cementerio del Oeste vi una cruz rúnica, labrada en mármol rojo; los brazos eran curvos y se ensanchaban y los rodeaba un círculo. Esa cruz apretada y limitada figuraba la otra, de brazos libres, que a su vez figura el patíbulo en que un dios padeció, la “maquina vil” insultada por Luciano de Samosata. 
Cruz, lazo y flecha, viejos utensilios del hombre, hoy rebajados o elevados a símbolos; no sé por qué me maravillan, cuando no hay en la tierra una sola cosa que el olvido no borre o que la memoria no altere y cuando nadie sabe en qué imágenes lo traducirá el porvenir.

Sobre el tiempo según Santi Rey




(1) una cancion.
https://www.youtube.com/watch?v=sY_F0mPq7ec

(2) el tiempo de la vida organizada vs. el tiempo del artista. 

(3)Jose Watanabe 
El guardián del hielo. 

Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.
Oh cuidar lo fugaz bajo el sol…
El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil.
Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta




que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
yo soy el guardián del hielo

(4) SIniestro Total nos dedica esta cancion en 1982.



__._,_.___

sobre el tiempo (III) Prólogo a Los lanzallamas Palabras del autor (1931) ROBERTO ARLT



Con Los lanzallamas finaliza la novela de Los siete locos.
Estoy contento de haber tenido la voluntad de trabajar, en condiciones bastante desfavorables, para dar fin a una obra que exigía soledad y recogimiento. Escribí siempre en redacciones estrepitosas, acosado por la obligación de la columna cotidiana.
Digo esto para estimular a los principiantes en la vocación, a quienes siempre les interesa el procedimiento técnico del novelista. Cuando se tiene algo que decir, se escribe en cualquier parte. Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal. Dios o el Diablo están junto a uno dictándole inefables palabras.
Orgullosamente afirmo que escribir, para mí, constituye un lujo. No dispongo, como otros escritores, de rentas, tiempo o sedantes empleos nacionales. Ganarse la vida escribiendo es penoso y rudo. Máxime si cuando se trabaja se piensa que existe gente a quien la preocupación de buscarse distracciones les produce surmenage.
Pasando a otra cosa: se dice de mí que escribo mal. Es posible. De cualquier manera, no tendría dificultad en citar a numerosa gente que escribe bien y a quienes únicamente leen correctos miembros de su familia.
Para hacer estilo son necesarias comodidades, rentas, vida holgada. Pero por lo general, la gente que disfruta de tales beneficios se evita siempre la molestia de la literatura. O la encara como un excelente procedimiento para singularizarse en los salones de sociedad.
Me atrae ardientemente la belleza. ¡Cuántas veces he deseado trabajar una novela, que como las de Flaubert, se compusiera de panorámicos lienzos…! Mas hoy, entre los ruidos de un edificio social que se desmorona inevitablemente, no es posible pensar en bordados. El estilo requiere tiempo, y si yo escuchara los consejos de mis camaradas, me ocurriría lo que les sucede a algunos de ellos: escribiría un libro cada diez años, para tomarme después unas vacaciones de diez años por haber tardado diez años en escribir cien razonables páginas discretas.
Variando, otras personas se escandalizan de la brutalidad con que expreso ciertas situaciones perfectamente naturales a las relaciones entre ambos sexos. Después, estas mismas columnas de la sociedad me han hablado de James Joyce, poniendo los ojos en blanco. Ello provenía del deleite espiritual que les ocasionaba cierto personaje de Ulises, un señor que se desayuna más o menos aromáticamente aspirando con la nariz, en un inodoro, el hedor de los excrementos que ha defecado un minuto antes.
Pero James Joyce es inglés. James Joyce no ha sido traducido al castellano, y es de buen gusto llenarse la boca hablando de él. El día que James Joyce esté al alcance de todos los bolsillos, las columnas de la sociedad se inventarán un nuevo ídolo a quien no leerán sino media docena de iniciados.
En realidad, uno no sabe qué pensar de la gente. Si son idiotas en serio, o si se toman a pecho la burda comedia que representan en todas las horas de sus días y sus noches.
De cualquier manera, como primera providencia he resuelto no enviar ninguna obra mía a la sección de crítica literaria de los periódicos. ¿Con qué objeto? Para que un señor enfático entre el estorbo de dos llamadas telefónicas escriba para satisfacción de las personas honorables:
"El señor Roberto Arlt persiste aferrado a un realismo de pésimo gusto, etc., etc."
No, no y no.
Han pasado esos tiempos. El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un "cross" a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y "que los eunucos bufen".
El porvenir es triunfalmente nuestro.
Nos lo hemos ganado con sudor de tinta y rechinar de dientes, frente a la "Underwood", que golpeamos con manos fatigadas, hora tras hora, hora tras hora. A veces se le caía a uno la cabeza de fatiga, pero…. Mientras escribo estas líneas pienso en mi próxima novela. Se titulará El Amor brujo y aparecerá en agosto del año 1932.
Y que el futuro diga.
Roberto Arlt

sobre el tiempo (II) El nacimiento del tiempo de Prigogine (la introducción y la conclusion)


Introducción:


El tema de mi disertación concierne a una pregunta clásica: el tiempo, ¿tiene un "inicio"?
Sabemos que Aristóteles, al final de un análisis sobre el instante, concluía con la tesis de que el tiempo es "eterno", y que en realidad no se puede hablar de que tuviera "inicio". Otras concepciones, por ejemplo las de la tradición bíblica, han llevado a ciertos filósofos a la idea de que el tiempo ha sido creado en cierto momento, como las criaturas; tal fue, por ejemplo, la opinión de Moisés Maomónides. Pensadores como Giardono Bruno y Einstein creían, por su parte, en un tiempo eterno. Lo que querría mostrarles ahora es que hoy en día esta quastio disputada puede ser retomada en una nueva perspectiva.
No es mi intensión, por supuesto, proponer soluciones definitivas para un problema al que se enfrentarán muchas otras generaciones. Pero lo que sí está claro es que en el contexto de la ciencia clásicaesta cuestión no podía tener sentido. El universo aparecía entonces como un autómata que no poseía, en realidad, ninguna "historia": una vez puesto en "funcionamiento", el autómata "prosigue" hasta el infinito su trayectoria. Sabemos también que a partir del siglo XIX la idea de la evolución ha entrado con fuerza en la ciencia, gracias sobre todo a la biología darwiniana. La cuestión estaba ya establecida con toda claridad: basta apelar al ejemplo de Charles S. Pierce, que mis justamente preguntaba cómo un reino viviente evolutivo podía ser concebible en el mundo estático y determinista que describía la ciencia oficial.
¿Cuáles son las exigencias que la física ha de satisfacer frente al universo evolutivo? Veremos que hoy podemos enumerar tres exigencias; la irreversibilidad, la aparición de la probabilidad y la coherencia, que constituyen las condiciones para la existencia de las nuevas estructuras que ha descubierto la física de los procesos alejados del equilibrio.
Afrontaremos estas exigencias considerando en primer lugar la escala de los fenómenos que nos rodean, la escala llamada microscópico, la que describe la física de la materia condensada no daré aquí más que un breve repaso, puesto que ya tuve ocasión de hablar de ello en una conferencia que di bajo los auspicios de la Montedison, El papel creativo del tiempo.
A continuación veremos cuál es el precio que la física fundamental tiene que estar dispuesta a pagar en el caso de que pueda sostenerse que el tiempo desempeñe tal papel. ¿Cuáles son las implicaciones a la escala de los mecanismos microscópicos, desde empunto de vista de la dinámica? Si el mundo estuviese sometido irremediablemente a un conjunto de leyes a la Kepler, no encontraríamos más que evoluciones del tipo de las que nos muestran las trayectorias planetarias, y no hay ninguna dirección privilegiada del tiempo. Pero el mundo, según empezamos a sospechar, no es un conjunto de péndulos, no está hecho de movimientos periódicos simples. ¿Cuál es entonces el tipo de sistema dinámico que puede conducir a la irreversibilidad? Este es el punto que discutiremos, sobre todo en el contexto de la mecánica clásica.
En la tercera parte, que presentará algunos resultados recientes, afrontaremos la escala cosmológica. Es conveniente subrayar que la irreversibilidad es una propiedad común a todo el universo: todos envejecemos en la misma dirección. Cierto que se puede concebir que tal amigo mío rejuvenezca mientras yo envejezco, o que yo esté rejuveneciendo mientras él envejece. Pero esto no se encuentra en ninguna parte: parece existir una flecha del tiempo común a todo el universo, y que por esta razón no podemos evitar el hablar de cosmología.
Finalmente nos preguntaremos: ¿cómo ha aparecido el tiempo en el universo? ¿En el momento del Big Bang? Me gustaría tratar de mostrar cómo en cierto sentido el tiempo precede al universo; es decir que el universo es el resultado de una inestabilidad sucedida a una situación que le a precedido; en conclusión, el universo sería el resultado de una traición de fase a gran escala.




Conclusion:


En la concepción clásica, la irreversibilidad estaba ligada a la entropía, y ésta a su vez a una probabilidad. Pero, ¿cómo se entendía la probabilidad? Para los que, como Boltzmann, habían tenido la idea de expresar la irreversibilidad a través de una probabilidad, la respuesta era evidente: la probabilidad nacía de nuestra ignorancia de las trayectorias exactas. De manera que la irreversibilidad es la expresión de nuestra ignorancia.
Hoy, ante el papel creativo de los fenómenos irreversibles, esta concepción no puede sostenerse: de lo contrario estaríamos obligados a atribuir las estructuras que observamos a nuestra ignorancia. Es verdad que la ignorancia es madre de muchas desgracias, pero se hace muy difícil atribuirle el poder de crearnos. Tenemos pues que superar la tentación de explicar la mecánica cuántica por las variables ocultas.
Entonces, ¿cuál es el camino? Hoy sabemos que en los sistemas dinámicos inestables, la noción de trayectoria pierde sentido: dos puntos, tan próximos como queramos, se alejarán exponencialmente, según un número llamado "exponente de Lyapunov". La inestabilidad destruye el carácter de las trayectorias y modifica nuestros conceptos de espacio-tiempo. Einstein ya había reconocido explícitamente que los problemas del espacio-tiempo y de la materia estaban relacionados. Ahora demos ir más allá, entender que la estructura del espacio-tiempo está ligada a la irreversibilidad, o que la irreversibilidad expresa también una estructura del espacio-tiempo.
El mensaje del segundo principio de la termodinámica no es un mensaje de ignorancia, es un mensaje sobe la estructura  del universo. Los sistemas dinámicos que están en la base de la química, de la biología, son sistemas inestables que se dirigen hacia un futuro que no puede ser determinado a priori porque tenderán a cubrir tantas posibilidades, tanto espacio, como tengan a su disposición.
Tenemos que examinar el sentido del segundo principio: en vez de un principio negativo, de destrucción, vemos emerger otra concepción del tiempo. La física clásica había producido solamente dos nociones de tiempo: el "tiempo-ilusión" de Einstein, y el "tiempo-degradación" de la entropía. Pero estos dos tiempos no se aplican a la situación actual. En sus primeros instantes, el universo, todavía muy pequeño y muy caliente, era un universo de equilibrio. Ahora se ha transformado en cambio en un universo de no-equilibrio. La misma existencia de materia y no de antimateria es prueba de una ruptura de simetría. La mecánica, que trata de puntos materiales, se ocupa en realidad de una de las manifestaciones de la irreversibilidad. No habría puntos materiales, no habría objetos en un universo en equilibrioLa evolución del universo no ha sido en la dirección de la degradación sino en la del aumento de la complejidad, con estructuras que aparecen progresivamente a cada nivel, de las estrellas y las galaxias a los sistemas biológicos.
Los hay que creen saber que el porvenir del universo sólo podrá ser una repetición suya, según la idea de que el tiempo no es más que una ilusión; o bien consistirá en una inevitable decadencia, debida al agotamiento de los recursos, como prevé la termodinámica clásica. La realidad del universo es más compleja: a tiempos largos y a nivel cosmológico están implicadas tanto la gravitación como la entropía, y el juego de la gravitación y la entropía está muy lejos de haber sido aclarado. Se puede ya pensar a partir de ahora que, una vez aclaradas estas relaciones más complejas, la idea de llegar a saber si el universo se reproducirá infinitamente, o bien se degradará hasta desaparecer por disipación, aparecerá demasiado simplista. La dialéctica entre la gravitación y la termodinámica puede generar muchas posibilidades, y después de algunos siglos de física llegaremos a una situación más razonable, que tenga en cuenta la complejidad que nos rodea.
No podemos prever el porvenir de la vida, o de nuestra sociedad, o del universo. La lección del segundo principio es que este porvenir permanece abierto, ligado como está a procesos siempre nuevos de transformación y de aumento de la complejidad. Los desarrollos recientes de la termodinámica nos proponen por tanto un universo en el que el tiempo no es ilusión ni disipación, sino creación.

sobre el tiempo (I) . Ana Maria Shua



Stephen Hawking en su Historia del tiempo cita a San Agustín y coincide
con él: antes de la Creación el tiempo no existía, es un atributo del
mundo. Para Hawking, para Einstein, el tiempo es una de las cualidades de
la materia. La famosa fórmula E=m.c2 en que la energía es igual a la masa
por la velocidad de la luz al cuadrado incluye al tiempo en su ecuación.
En efecto, la velocidad se calcula según la relación tiempo por distancia,
y por lo tanto el tiempo queda definido como una parte integrante de toda
energía, de toda materia, de la misma masa. No estamos inmersos en un
Tiempo fuera de nosotros mismos, sino que el Tiempo nos constituye.
El Tiempo es una invención de la cultura. Sólo la Eternidad es natural.

domingo, 17 de mayo de 2015

Clínica Valentín Demarco




referentes 1. Julio.




referentes 3 Santi Rey (una lista)


Allora Calzadilla
Carlos Herrera
Claudia Fontes
Eduardo Basualdo
Janis Kounellis
Fabio Kacero
Maurizio Cattelan
Mike Kelly
PAblo Suarez
Francis Picabia
Richard Artschwager
Richard Wentworth
Robert Gober
John Heartfield "el ingeniero"
Hanna Hoch

no nombrados.
Jochen Gertz
Alberto Laiseca
Claude Debussy
Abel Ferrara
Claude Lelouch
John Cassavetes!!!!

y que me dejan bien:
Doris Salcedo
Kiki Smith








Clínica Aurora Castillo








Clinica María Ferrari Hardoy


--No sé qué hacés con la mano que ocultás.
--No oculto nada, solo miro. Veo pasar y dejo que pase, no uso mis manos, cuelgan a los costados de mi cuerpo. No agarro ni palpo, no las uso para nada.
--Yo en cambio quisiera poder tocarlo todo, pero no alcanzo nada. Me desespero,  el largo de los brazos no me da y todo me pasa por delante, nada es para mí. Una vez estaba en la playa, no aguantaba más el calor, las voces, la luz, no podía respirar. Entré corriendo al agua fría, empecé a correr más rápido para sentir menos, en los tobillos, las pantorrillas, los muslos. Vi la ola y tuve conciencia de que su altura me superaba en mucho. Quise zambullirme, pero ya me llegaba la espuma a la cabeza. Dejé de sentir el fondo de arena en los dedos, dejé de saber dónde era arriba y dónde era abajo. Enseguida el agua salada me llegó a la garganta. Abrí los ojos pero vi negro, azul verde, nada de luz. Giré una vez, dos, otra vez.
--Me aburre, no me importa saber qué hacés en la playa, ni en ningún lado, realmente. Al final, esas experiencias fisicas, o sensoriales si querés, no sirven para nada, no tienen ningún sentido.  No aportan. No me interesa conocer así, sólo quiero lo que puedo entender plenamente.  Al fin y al cabo todo lo que contás ya le sucedió a otro, ¿o creés que sos el primero al que revuelca una ola? ¿o el primero que me lo cuenta? Te diría que solo me interesan las transformaciones. El hecho original sería como materia prima. Las transformaciones que puedo hacerle son lo que es relevante para mi. Sucesivas transformaciones sobre un primer objeto que da lo mismo cuál sea. La sustancia a moldear es intrascendente, lo importante es la receta que se le aplica.
--Parece mentira que nosotros dos tengamos los mismos genes, la misma sangre, casi el mismo cuerpo…(las diferencias son sutiles)…y sin embargo seamos tan distintos. Si supieras, si hubieras escuchado lo que estuve a punto de hacer… No podrías soportar enterarte, te morirías de asco, de miedo. A veces te miro y no lo puedo creer, hasta me parece que  estás por caerte, como si tuvieras gusanos en la planta de los pies.
--No hay nada malo en mis pies, estoy bien parado, apoyado firmemente y sé lo que hago, digo y pienso. Ya te oí, me paso la vida escuchándote, pero no me importa nada de eso. Vos me hacés acordar a cuando papá hablaba de la gente que necesita un señalador para indicarle por qué página va de un libro. Me amenazás, pensás que podés conmigo, pero yo soy mucho más fuerte que vos. Te guste o no, tenés que hacer lo que te digo.
--No, ya no están en los pies. Navegaron por tus venas, llegaron a tu corazón y se lo comieron.






"Sol ultimo y lejano. Maravilla poniente"De Juan l. Ortiz, "Antologia poética":

Mientras que en el renacimiento, existía la necesidad de crear utopías, los de nuestra época debemos crear fábulas

Francis Alys.

…Por lo mismo, me gusta ser perfectamente clara cuando hablo. Me gusta ser una casa de vidrio. Mi obra no tiene máscaras y por eso, como artista, lo único que puedo compartir con los demás, es esta transparencia.
Louise Bourgeois


Julieta Ortiz hasta el 31/1 en Le Bar

fede lanzi en crimson

forrito producciones

forrito producciones
el sotano de malena

yo soy de barro y loca.

soy barroca.

adelia prado


lula mari en crimson. ago I sep

Las manifestaciones del cuerpo son una epifanía móvil de lo sagrado.
Marosa de Giorgio
Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez.
Baudelaire

belleza y felicidad en brasil

forrito privado producciones

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en crimson, galeria de arte-
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