lunes, 27 de diciembre de 2010

Juan Ignacion Mosquera x Rafael Barsky


-che, mirà quien vino,

el q la sacude.
me tirò la del consolador esa vez,
despues casi ni pintò
y ahora,
que le toca,
viene.

La tenemos ahí
quietita,
careta
animal
y sin el pantaloncito blanco

-vos tranqui, animal,
vamos a ver si baja:

en formas tìpicas
sonreimos todos
estamos al tanto de todo
queremos ver cuerpo,
todo.

vos tranqui
ahi la tengo a china zorrilla,
impenetrable
gesto manual anciano, entregador
al tanto de todo
al tanto del tráfico,
de la térmica bucal.
y tambien flashiandolá.
una piedra.

traje a las chicas:
-típicas de donde las queres?
vos cantà,
y las desmoldamos,
todos sonrientes,
también la que muerde el cilindro:

todos contentos.

Armamos un base
y de ahi entramos a bajar letras.
mirà
miràte el fondo real:
usàlo,
deja que entre...


esa?
-esa no, esa esta castigada por ortiva...
q no te corte el mambo

mirà
mirá como se te va enredando por las piernas


-te gusta esa?
esa trepa
se te mete por adentro de la ropa y trepa
y por todo trepa,
aspira y trepa
aspìra y trepa
hasta el mango, vos dale
mira las nubes las letras
la nube y el mango
ahi, juntos,
juntos
que baja, vos dale
comuniquemonos,
vos tranqui
no mires a cámara
reproducì
reprodicì
reproduci
reproduci
reproduci
reproduci
reprodicì
reproduci


que baja,





vos tranqui.

LEONEL PINOLA X MARCOS TORINO



www.pinola-altafidelidad.blogspot.com
www.marcostorino.com

.

sábado, 25 de diciembre de 2010

jueves, 16 de diciembre de 2010

G de Guille por Vero Calfat.

Satori es un término japonés que designa la iluminación en el budismo zen. No es un estado permanente de iluminación, sino más bien un guiño puntual de la verdadera naturaleza de la existencia.
El satori, por otra parte, se utiliza para referirse a la iluminación profunda o última. Se utiliza la palabra satori para referirse a los estados de iluminación de Gautama Buda y los patriarcas del budismo.
El término satori es también análogo al concepto de creatividad, en el sentido de que reconcilia oposiciones aparentes. También se conoce como el momento de descubrimiento (el «¡eureka!» de Arquímedes), que surge al clarificar una paradoja,que es el momento de catarsis o purificación.


G de Guille

Satori surgiò como un personaje de ficciòn cuando Guillermina Gomez
estudiaba guiòn. Poco a poco, este personaje fue colàndose en la mùsica de Guille,en
los dibujos, en las fotos, hasta convertirse en su alter-ego.
Me sorprende la soltura con la que pasa de un medio a otro, la libertad con la
que dibuja, pinta, interviene instrumentos, fotografìa, hace videos, graffiti, instalaciones y performance…-“son pequeñas piezas de un rompecabezas…”- dice.
Me muestra el recorrido de sus obras. Las que hizo con Ariel, las califica de
adolescentes-mtv; Son fotografìas de colores muy vibrantes, proyecciones en paredes,
backlights rùsticos, dibujos enviados por fax, etc.

Guillermina se asoma sola…Un video de una bella Ofelia que descansa en una bañadera
llena de flores; Un bosque encantado por unas ninfas en un viaje psicodèlico con flores gigantes inspirado en un poco conocido poema de Cortazar.
Tiene tambièn, una serie de fotos que fue sacando en los ùltimos años, todavía no
sabe bien què hacer con ellas; por lo pronto, las colgó en una pàgina que se llama
Kind Instants (instantes amables) y se ve una selecciòn de imàgenes que narran historias de amistad, belleza cotidiana y luz càlida. Piensa hacer un librito de pequeña ediciòn para regalar a las personas que quiere.

Eso no es todo! Ahora me muestra sus dibujos y pinturas, vuelvo a ver el claro
del Bosque, flores, pàjaros, colores pasteles, piedras preciosas. Pop y amor.
Un satori luminoso, de experimentación y expansiòn; quizàs por eso le gusta pensarse
a sì misma como un nùcleo del cual surgen, en todas direcciones, sus diferentes
producciones. El problema es que entre tanta diversidad Guille ya no sabe què
considerar obra. Pero què es obra? Y què hacen los artistas cuando no hacen obra?
Preguntas que hace preguntarnos Diana…..

Su ùltimo proyecto son unas foto-abecedarios. Ella quiere fotografiar el alfabeto
completo escrito en luz, -“una suerte de Manifiesto”-dice ella – “la B de bosque, por
ejemplo, encierra los conceptos de lo secreto, lo màgico, el descubrimiento…”
Guille, entonces, asigna a cada letra una palabra, B de bosque, A de amor, C de casa.
Elije un lugar especìfico donde construir cada letra.
Arma una estructura con hilos que ata con cinta, una especie de guia-pentagrama.
Ahora, esperar a que oscurezca…. desenfunda un tubo de cartulina y una linterna.
A escribir! una y otra vez la misma letra hasta que el trazo no se vea interrumpido;
necesita concentrarse en el movimiento de su brazo, esos ademanes en el aire deben ser precisos cuando se dibuja sin mirar. (Me la imagino haciendo bellas figuras como una danza.)
Esta Satori, no se detiene. Trae una valijita màgica llena de instrumentos de plàstico muy pequeños, todos tienen cara de algo. Poco serio. Le gusta experimentar, canta con megàfono. La mùsica no es armònica ni bella, a diferencia de sus bosque de ninfas.

Satori es un puente entre los objetos de consumo, lo japonès, el diseño gràfico, lo duro y frio del plàstico (a la vez vibrante y atractvo) con lo suave de lo femenino, las flores y los bosques màgicos renacentistas, en ese claro, habita el centro sensible de Guille, de ahì proviene la luz.




lunes, 29 de noviembre de 2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Eugenia Añez por Juliana Ceci

El Suceso

1-Suceso- hecho
2-relato comúnmente aleccionador de un hecho más o menos extraordinario
1-cosa de algún interés que sucede
2-éxito, resultado bueno de un asunto (Ej.: “hecho delictivo”, “accidente que ocurre”, etc.) 1

Cuando Eugenia tuvo que hacer una casa pensó-
Hacer una casa es como hacer una escultura.
Y la hizo.


Observó crisálidas, dibujó cuadernos, estuvo bajo una tormenta eléctrica en la montaña, cantándose a si misma, dejando llorar al techo sobe la cama.
Conoció una muerte yegua, la tierra ardiendo bajo el sol, la tarde entera frente a un día redondo que empieza como termina, sentada frente a un gato maceta. 2

Eugenia obra anécdotas con su mirada,
Cruda, simple, vital.
Homenajes al vacío que hacen sentir vértigo por una pasionaria florecida al azar en algún pequeño jardín urbano.

Sus pinturas fueron recorridos de líneas a gusto de la mano, transitando direcciones cardinales. Sublimes, húmedas, redondas.

Hace poco se le apareció una tara verde en el patio de su casa, (triunvirato 4000, dpto 1) se trata una Buda femenina que juro re-encarnarse perpetuamente bajo ese sexo, para inspirar a las mujeres cruzar a la otra orilla.

Y junto con el cuerpo femenino brotan nuevas referencias con las que jugar. Es un lento aterrizaje al mundo de las formas, donde, con el humor del las contradicciones, ella practica lo que aprendió de las mariposas, camuflarse entre las flores.

Es que Eugenia, ha decidido inventarle nuevos caminos a sus manos, caminos que se abren más acá de los cuadros.




1 Este texto fue extraido de “Relatos al vacio” sin autorización de la editorial “Ediciones Borboleta”. Eugenia añez.

2 La crisálida simboliza el lugar de las metamorfosis, la cámara secreta de las iniciaciones, un estado transitorio entre entre dos etapas del devenir, Diccionario de los símbolos, jean Chevalier, editorial Barcelona.

jueves, 28 de octubre de 2010

martes, 19 de octubre de 2010

historicos paz mari

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sábado, 16 de octubre de 2010

viernes, 15 de octubre de 2010

Rafael Barsky por Magdalena Lutteral


Lo reconozco caminando por la vereda media cuadra adelante mío, llegando puntual a la hora pactada al taller. De golpe frena, se da vuelta y así me espera para entrar…. ¿Me percibió? ¿Cómo se dio cuenta que estaba allí?
Esa sensibilidad se ve en su obra… intuitivamente se deja llevar y fluir. Dice estar tranquilo y que no quiere forzar nada. ¿Será por esto que le cuesta dar por finalizada una obra? “Capaz la sigo…”, me dice.
Sus dibujos nacen del azar. Mientras viaja en colectivo sujeta suavemente una microfibra y la apoya sobre una hoja en blanco. ¿El resto? librado al tránsito, los semáforos y los baches de las calles de la ciudad, que lentamente van componiendo un sinfín de líneas entretejidas. Va intencionando y anticipando los movimientos para poner el recurso a su disposición. Las interpretaciones son miles y le interesa que puedan ser vistas rotando el papel en sus diferentes sentidos.
Lo mismo le sucede con las pinturas.
Me las muestra sobre el piso: “quedarían mejor arriba de una mesita baja o una tarima”, pero no menciona ni clavos ni cinta ni caballetes. Son para ser vistas desde arriba… e incitan a ser recorridas como si fueran esculturas.
Turquesa, amarillo… poco y escondido, pero se encuentran… y también otros, que asoman entre los diferentes grises. Pero hay que encontrarlos y eso depende de uno. No le interesa seguir sumando a la figuración y me explica “ya hay suficiente registro de las cosas”.
Son como un juego. Él dice reconocer paisajes y personajes de Moby Dick, libro que ha estado leyendo, pero afirma que no le interesa que todos veamos eso. Ese es Su juego personal, y así, que cada uno juegue el suyo. Entonces sin más, tiremos el dado para ver quién empieza.

viernes, 8 de octubre de 2010

Juliana Ceci por Gabriela Gutierrez




Un alumno de Juliana le pregunta por el Bosque de los Troncos Blancos.
Juliana queda estática y pensativa. Recuerda y sabe.

Ahí donde el Bosque Blanco se despeja y entra luz, una mesa, un mantel y una fiesta de objetos con disfraces todos iguales. Las tazas con sus máscaras se ríen y se hacen las serias, disimulan. La pava pone un poco de orden y descontrola. No se les ve la boca pero se escuchan las voces; hay charcos en los platitos, derraman té. Es carnaval en la mesa.
—Sssshhhhhhh— suena la pava, advierte.
Quedan todas quietas.
Unas chicas llegan al claro y se sirven la infusión, sonríen y toman de a poco. Una taza le guiña el ojo a otra, la otra no quiere tentarse y no la mira más.
Una de las jóvenes deja la taza vacía sobre la mesa, hace una mueca pícara y desaparece corriendo entre los árboles. Su compañera se queda un rato mirando el cielo y canturrea: yo no soy ninguna gallina, yo soy la mujer caracol, da unos pasitos de baile y se interna en el bosque tropezando con alguna que otra raíz. Corre, cae, se levanta, encuentra una laguna de agua cristalina muy cristalina y desnuda moja los pies. Espera.
Llega el Oso y su ataque es inminente. Se hace la sorprendida y entrega su cuerpo rendida al visitante. Está cayendo la noche y ya no se ve tanto. No es fácil reconocer la escena pero se escuchan risas y gruñidos.
—Ayy caracolita, decí que no sos osa... la cantidad de hijos que te haría..

Caen dormidos después de algunos gruñidos más.
Las horas que quedaban por pasar pasan y la oscuridad es casi total. Tirada en el pasto, la presa del oso abre un ojo y bosteza. Llega a ver un pajarito azul y amarillo parado en una rama; el pajarito se multiplica por cuatro, por diez, por veinte; rota y va formando una trama perfecta. Echada y confundida cree tener un vestido estampado con este motivo.
—¡Qué linda que estoy! — balbucea extasiada y vuelve al sueño.

—Profe... eh, profe....
Juliana vuelve en sí y lo mira
—Profe, su pelo es de agua. De agua que cae y de agua que sube.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

domingo, 5 de septiembre de 2010

Felicitas Novillo por Eugenia Añez

Mes 7

Felicitas Novillo. Tucumán 1984. Estudio en esa ciudad y se recibió en el 2008. Desde marzo de este año vive en Buenos Aires.

Las obras que nos presenta son de los últimos tres meses.

Pinta en el living del depto. que comparte con otras chicas del norte. Arma y desarma su lugar de trabajo.

El departamento es bastante oscuro y tiene que encender las luces desde la mañana.. distinto a su provincia donde había mucha luz. Le agradan los lugares luminosos, la hacen sentir bien y tal vez por eso haya pintado un estudio de catálago de lámparas: lo que natura non da ella lo provee. que luz emite? focal? difusa? Le interesa esto, no la descripción del objeto aunque lo dibuja al detalle.

Eso el detalle, es como el “GRAN DETALLE” me dice mostrándome al matrimonio Arnolfini de Van Eyck.
Tiene un libro que le robó a su mamá que muestra en ampliaciones los objetos y partes del cuadro de Jan quien que le encanta.

Piensa en el tiempo.

que cada cosa tiene su tiempo.

Y que el espectador también lo tiene que tener.

Habla de la sacralización de los objetos

Y la luz y la oscuridad

Dibujos y pinturas

Porter Brueghel Hokusai Durero Hooper

Le interesa la historia de la pintura. Toma objetos de distintas obras como el espejo del pintor flamenco

y los junta con los de su casa familiar, de la de su abuela, de Internet

Un collage de imágenes diferentes pero cada una en su lugar y en armonía con los otros.

Feli los reúne,

es el hada que con su barita pincel los hace visibles

Muñeca campana le resuena a Cenicienta

Esta otra a las Meninas

Paso de pintar pequeñas escenas en bastidores largos a unos rectangulares, mas grandes, otro redondo, espacios nuevos para ubicar sus objetos

suecos por zapatos de Frutillitas

naranjas por kinotos

perritos de yeso por esposos

el conejo de Alicia

Pintar la noche, la oscuridad y de ahí encender las luces.

El espacio es silencio y para ella el silencio no esta vacío.A medida que van apareciendo los objetos va creándose y con las sombras el suelo. A Felicitas le gusta jugar con los pies en la Tierra.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Lo poético en lo cotidiano




Poético: etimológicamente del latín poeticus, y este del griego poetikos; de poieo, crear, producir.
Y se refería a todo trabajo artesanal, incluído el que realizaba un artista.
Consecuentemente, era un término que aludía a la actividad creativa en tanto actividad que provocaba que algo que no existía antes llegaba a ser después.

Relativo a la poesía. Se dice que tienen "poesía" situaciones y objetos que inspiran sensaciones misteriosas, ensoñación o ideales de belleza y perfección.


Lo poético en lo cotidiano / por Guillermina Gómez

Una fuerza/estímulo que transforma, muta nuestra percepción y arrasa
como si tuviéramos un swicht que cambia la frecuencia en la que estamos vibrando:
algo dentro nuestro se amplifica, se agudiza.

Lo poético como indicio de una otredad, algo que nos trasciende, conmueve
que nos traslada a una dimensión mágica.

Lo poético de intrínseca belleza.

.

La luz en lo cotidiano, sus modulaciones.

Ventanas que mutan en proyectores, surgen sombras chinescas,
la ciudad es ahora una puesta en escena.

Nacen pequeños arco iris a escala de niñas alquimistas.




En mi casa aparecen oasis lumínicos.



Como también se tiñe de rosa en amaneceres y atardeceres.



La arquitectura y los objetos cotidianos.

Devienen en mágicos, y lúdicamente, nos sonríen, exclaman, o están tristes.
(a.k.a pareidolia: fenómeno psicológico consistente en que un estímulo vago y aleatorio, habitualmente una imagen, es percibida como otra forma reconocible)






Los cielos de infinitas configuraciones.

Nubes barrocas y excéntricas vs. Nubes minimalistas y solitarias.




Los paraísos terrenales

Me ensueñan, me hablan de un tiempo primero, de un sentido de pertenencia, unidad, paz.





Fotografías con mensajes que se revelan muy después.



Los hallazgos, sucesos citadinos.




Por $3,75 y en la línea 132 hicimos un viaje en el tiempo,
nos adelantamos 10 años en el futuro, acto (poético!) de la máquina impresora
que logró un feliz vértigo en mi.




Luego caminando, encontré un juego de llaves pequeñísimas quizás
poseedoras de los secretos mas inocentes de algún niño o de algún cofre
que de tan invisible no lo vi.




Y nos tomábamos un café como buenos transeúntes poéticos de buenos aires,
y el sobre del azúcar dijo:



sábado, 14 de agosto de 2010

viernes, 30 de julio de 2010

Marcos Torino, un Archigram Alpino




28/07/10



Durante su vida, Richard Buckminster "Bucky" Fuller buscó respuesta a la pregunta «¿Tiene la humanidad una posibilidad de sobrevivir final y exitosamente en el planeta Tierra y, sí es así, cómo?» El transcurso de este experimento, duró toda su vida.


Entre polígonos similares a los de las cúpulas geodésicas de este referente predilecto, el futurismo y las cápsulas espaciales del grupo Archigram (Londres, ´60) y algunos recorridos hidroespaciales de G. Kosice, nos abre camino la obra de Marcos Torino. Seamos bienvenidos a acompañar un tramo de una búsqueda despreocupada.


En sus pinturas, lo galáctico y utópico pueden llevarlo a uno hacia algún recoveco de Metrópolis (Fritz Lang, 1927) a tal vez a un suspiro reflexivo de Kubrick. Yo me sentí como una auténtica Barbarella (Roger Vadim, ´68), sin ser Jane Fonda, por desgracia, plena de un futurismo cósmico y cómics de aventura. Lejos del género fantaérotico,

volví de esa ensoñación y éramos Marcos y yo, en su taller de la calle Bulnes en el timbre 24. El lugar es un gran Domo de Domos de artistas. Al entrar, la luz y el olor rápidamente cambian a materiales de trabajo y el plato del día del bar contiguo. Uno realmente percibe que entró en otro lugar. En ese circuito de concreto está Marcos Torino. Su taller es poco pretencioso, pero lo suficientemente cómodo para tres. Hay un sillón, una pava eléctrica y una división espacial que indica que allí adentro existe una buena convivencia.


Santi Villanueva pinta mientras nosotros conversamos. Marcos no habla mucho y se distrae un poco. Empiezo a entender que lo que me va a dar no son palabras explicándome nada acerca de lo que hace. Tal vez si me lleve conmigo un paseo, un andar por sus búsquedas. Habla de Salta y habla del Domo. El paisaje alpino del noroeste de nuestro país lo llenan de contornos y líneas que dibujan recorridos. Me muestra un video, titulado “Modos para buscar un color” acá también me siento adentro de su espacio. Escucho los pasos, el crujir sobre el suelo y el recorte ventana me hacen parte de esta exploración. Por ultimo, me muestra fotos documentando una instalación, realizada allá, en el valle de Lerma. Una enorme pirámide se eleva sobre el suelo, está compuesta por ramas de árboles. Aparece un testigo equino tan blanco como (el caballo) Artax de La Historia sin Fin.


Torino realiza circuitos, puentes, galaxias. Domos que contienen algo. Prevalece un fluir de energía, un espacio adentro de otro.

Yo pienso constantemente en espacios contenedores, en lugares utópicos, en cápsulas. Él concuerda, y agrega: “hay algo recíproco, alqo que alimenta a otra cosa y viceversa…como una relación ,un vínculo… eso es un domo de ellos…”


Ya casi es la hora de irme, él permanece casi inmóvil, y yo lo saludo y me voy.

Cuando salgo del taller, sé que estuve recorriendo junto a él alguna parte de su propia búsqueda.


Bárbara Cartier

jueves, 29 de julio de 2010


"Sol ultimo y lejano. Maravilla poniente"De Juan l. Ortiz, "Antologia poética":

Mientras que en el renacimiento, existía la necesidad de crear utopías, los de nuestra época debemos crear fábulas

Francis Alys.

…Por lo mismo, me gusta ser perfectamente clara cuando hablo. Me gusta ser una casa de vidrio. Mi obra no tiene máscaras y por eso, como artista, lo único que puedo compartir con los demás, es esta transparencia.
Louise Bourgeois


Julieta Ortiz hasta el 31/1 en Le Bar

fede lanzi en crimson

forrito producciones

forrito producciones
el sotano de malena

yo soy de barro y loca.

soy barroca.

adelia prado


lula mari en crimson. ago I sep

Las manifestaciones del cuerpo son una epifanía móvil de lo sagrado.
Marosa de Giorgio
Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez.
Baudelaire

belleza y felicidad en brasil

forrito privado producciones

forrito privado producciones
en crimson, galeria de arte-
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