miércoles, 28 de diciembre de 2011

sobre el perfil y el control




Gilles Deleuze: "Posdata sobre las sociedades de control"*

I. HISTORIA
Foucault situó las sociedades disciplinarias en los siglos XVIII y XIX; estas sociedades alcanzan su apogeo a principios del XX, y proceden a la organización de los grandes espacios de encierro. El individuo no deja de pasar de un espacio cerrado a otro, cada uno con sus leyes: primero la familia, después la escuela ("acá ya no estás en tu casa"), después el cuartel ("acá ya no estás en la escuela"), después la fábrica, de tanto en tanto el hospital, y eventualmente la prisión, que es el lugar de encierro por excelencia. Es la prisión la que sirve de modelo analógico: la heroína de Europa 51 puede exclamar, cuando ve a unos obreros: "me pareció ver a unos condenados...". Foucault analizó muy bien el proyecto ideal de los lugares de encierro, particularmente visible en la fábrica: concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo, componer en el espacio-tiempo una fuerza productiva cuyo efecto debe ser superior a la suma de las fuerzas elementales. Pero lo que Foucault también sabía era la brevedad del modelo: sucedía a las sociedades de soberanía, cuyo objetivo y funciones eran muy otros (recaudar más que organizar la producción, decidir la muerte más que administrar la vida); la transición se hizo progresivamente, y Napoleón parecía operar la gran conversión de una sociedad a otra. Pero las disciplinas a su vez sufrirían una crisis, en beneficio de nuevas fuerzas que se irían instalando lentamente, y que se precipitarían tras la segunda guerra mundial: las sociedades disciplinarias eran lo que ya no éramos, lo que dejábamos de ser.
Estamos en una crisis generalizada de todos los lugares de encierro: prisión, hospital, fábrica, escuela, familia. La familia es un "interior" en crisis como todos los interiores, escolares, profesionales, etc. Los ministros competentes no han dejado de anunciar reformas supuestamente necesarias. Reformar la escuela, reformar la industria, el hospital, el ejército, la prisión: pero todos saben que estas instituciones están terminadas, a más o menos corto plazo. Sólo se trata de administrar su agonía y de ocupar a la gente hasta la instalación de las nuevas fuerzas que están golpeando la puerta. Son las sociedades de control las que están reemplazando a las sociedades disciplinarias.
"Control" es el nombre que Burroughs propone para designar al nuevo monstruo, y que Foucault reconocía como nuestro futuro próximo. Paul Virilio no deja de analizar las formas ultrarrápidas de control al aire libre, que reemplazan a las viejas disciplinas que operan en la duración de un sistema cerrado. No se trata de invocar las producciones farmacéuticas extraordinarias, las formaciones nucleares, las manipulaciones genéticas, aunque estén destinadas a intervenir en el nuevo proceso. No se trata de preguntar cuál régimen es más duro, o más tolerable, ya que en cada uno de ellos se enfrentan las liberaciones y las servidumbres. Por ejemplo, en la crisis del hospital como lugar de encierro, la sectorización, los hospitales de día, la atención a domicilio pudieron marcar al principio nuevas libertades, pero participan también de mecanismos de control que rivalizan con los más duros encierros. No se trata de temer o de esperar, sino de buscar nuevas armas.
II. LÓGICA
Los diferentes internados o espacios de encierro por los cuales pasa el individuo son variables independientes: se supone que uno empieza desde cero cada vez, y el lenguaje común de todos esos lugares existe, pero es analógico. Mientras que los diferentes aparatos de control son variaciones inseparables, que forman un sistema de geometría variable cuyo lenguaje es numérico (lo cual no necesariamente significa binario). Los encierros son moldes, módulos distintos, pero los controles son modulaciones, como un molde autodeformante que cambiaría continuamente, de un momento al otro, o como un tamiz cuya malla cambiaría de un punto al otro. Esto se ve bien en la cuestión de los salarios: la fábrica era un cuerpo que llevaba a sus fuerzas interiores a un punto de equilibrio: lo más alto posible para la producción, lo más bajo posible para los salarios; pero, en una sociedad de control, la empresa ha reemplazado a la fábrica, y la empresa es un alma, un gas. Sin duda la fábrica ya conocía el sistema de primas, pero la empresa se esfuerza más profundamente por imponer una modulación de cada salario, en estados de perpetua metastabilidad que pasan por desafíos, concursos y coloquios extremadamente cómicos. Si los juegos televisados más idiotas tienen tanto éxito es porque expresan adecuadamente la situación de empresa. La fábrica constituía a los individuos en cuerpos, por la doble ventaja del patrón que vigilaba a cada elemento en la masa, y de los sindicatos que movilizaban una masa de resistencia; pero la empresa no cesa de introducir una rivalidad inexplicable como sana emulación, excelente motivación que opone a los individuos entre ellos y atraviesa a cada uno, dividiéndolo en sí mismo. El principio modular del "salario al mérito" no ha dejado de tentar a la propia educación nacional: en efecto, así como la empresa reemplaza a la fábrica, la formación permanente tiende a reemplazar a la escuela, y la evaluación continua al examen. Lo cual constituye el medio más seguro para librar la escuela a la empresa.
En las sociedades de disciplina siempre se estaba empezando de nuevo (de la escuela al cuartel, del cuartel a la fábrica), mientras que en las sociedades de control nunca se termina nada: la empresa, la formación, el servicio son los estados metastables y coexistentes de una misma modulación, como un deformador universal. Kafka, que se instalaba ya en la bisagra entre ambos tipos de sociedad, describió en El Proceso las formas jurídicas más temibles: el sobreseimiento aparente de las sociedades disciplinarias (entre dos encierros), la moratoria ilimitada de las sociedades de control (en variación continua), son dos modos de vida jurídica muy diferentes, y si nuestro derecho está dubitativo, en su propia crisis, es porque estamos dejando uno de ellos para entrar en el otro. Las sociedades disciplinarias tienen dos polos: la firma, que indica el individuo, y el número de matrícula, que indica su posición en una masa. Porque las disciplinas nunca vieron incompatibilidad entre ambos, y porque el poder es al mismo tiempo masificador e individualizador, es decir que constituye en cuerpo a aquellos sobre los que se ejerce, y moldea la individualidad de cada miembro del cuerpo (Foucault veía el origen de esa doble preocupación en el poder pastoral del sacerdote -el rebaño y cada uno de los animales- pero el poder civil se haría, a su vez, "pastor" laico, con otros medios). En las sociedades de control, por el contrario, lo esencial no es ya una firma ni un número, sino una cifra: la cifra es una contraseña, mientras que las sociedades disciplinarias son reglamentadas por consignas (tanto desde el punto de vista de la integración como desde el de la resistencia). El lenguaje numérico del control está hecho de cifras, que marcan el acceso a la información, o el rechazo. Ya no nos encontramos ante el par masa-individuo. Los individuos se han convertido en "dividuos", y las masas, en muestras, datos, mercados o bancos. Tal vez sea el dinero lo que mejor expresa la diferencia entre las dos sociedades, puesto que la disciplina siempre se remitió a monedas moldeadas que encerraban oro como número patrón, mientras que el control refiere a intercambios flotantes, modulaciones que hacen intervenir como cifra un porcentaje de diferentes monedas de muestra. El viejo topo monetario es el animal de los lugares de encierro, pero la serpiente es el de las sociedades de control. Hemos pasado de un animal a otro, del topo a la serpiente, en el régimen en el que vivimos, pero también en nuestra forma de vivir y en nuestras relaciones con los demás. El hombre de las disciplinas era un productor discontinuo de energía, pero el hombre del control es más bien ondulatorio, en órbita sobre un haz continuo. Por todas partes, el surf ha reemplazado a los viejos deportes.
Es fácil hacer corresponder a cada sociedad distintos tipos de máquinas, no porque las máquinas sean determinantes sino porque expresan las formas sociales capaces de crearlas y utilizarlas. Las viejas sociedades de soberanía manejaban máquinas simples, palancas, poleas, relojes; pero las sociedades disciplinarias recientes se equipaban con máquinas energéticas, con el peligro pasivo de la entropía y el peligro activo del sabotaje; las sociedades de control operan sobre máquinas de tercer tipo, máquinas informáticas y ordenadores cuyo peligro pasivo es el ruido y el activo la piratería o la introducción de virus. Es una evolución tecnológica pero, más profundamente aún, una mutación del capitalismo. Una mutación ya bien conocida, que puede resumirse así: el capitalismo del siglo XIX es de concentración, para la producción, y de propiedad. Erige pues la fábrica en lugar de encierro, siendo el capitalista el dueño de los medios de producción, pero también eventualmente propietario de otros lugares concebidos por analogía (la casa familiar del obrero, la escuela). En cuanto al mercado, es conquistado ya por especialización, ya por colonización, ya por baja de los costos de producción. Pero, en la situación actual, el capitalismo ya no se basa en la producción, que relega frecuentemente a la periferia del tercer mundo, incluso bajo las formas complejas del textil, la metalurgia o el petróleo. Es un capitalismo de superproducción. Ya no compra materias primas y vende productos terminados: compra productos terminados o monta piezas. Lo que quiere vender son servicios, y lo que quiere comprar son acciones. Ya no es un capitalismo para la producción, sino para el producto, es decir para la venta y para el mercado. Así, es esencialmente dispersivo, y la fábrica ha cedido su lugar a la empresa. La familia, la escuela, el ejército, la fábrica ya no son lugares analógicos distintos que convergen hacia un propietario, Estado o potencia privada, sino las figuras cifradas, deformables y transformables, de una misma empresa que sólo tiene administradores. Incluso el arte ha abandonado los lugares cerrados para entrar en los circuitos abiertos de la banca. Las conquistas de mercado se hacen por temas de control y no ya por formación de disciplina, por fijación de cotizaciones más aún que por baja de costos, por transformación del producto más que por especialización de producción. El servicio de venta se ha convertido en el centro o el "alma" de la empresa. Se nos enseña que las empresas tienen un alma, lo cual es sin duda la noticia más terrorífica del mundo. El marketing es ahora el instrumento del control social, y forma la raza impúdica de nuestros amos. El control es a corto plazo y de rotación rápida, pero también continuo e ilimitado, mientras que la disciplina era de larga duración, infinita y discontinua. El hombre ya no es el hombre encerrado, sino el hombre endeudado. Es cierto que el capitalismo ha guardado como constante la extrema miseria de tres cuartas partes de la humanidad: demasiado pobres para la deuda, demasiado numerosos para el encierro: el control no sólo tendrá que enfrentarse con la disipación de las fronteras, sino también con las explosiones de villas-miseria y guetos.

III. PROGRAMA
No es necesaria la ciencia ficción para concebir un mecanismo de control que señale a cada instante la posición de un elemento en un lugar abierto, animal en una reserva, hombre en una empresa (collar electrónico). Félix Guattari imaginaba una ciudad en la que cada uno podía salir de su departamento, su calle, su barrio, gracias a su tarjeta electrónica (dividual) que abría tal o cual barrera; pero también la tarjeta podía no ser aceptada tal día, o entre determinadas horas: lo que importa no es la barrera, sino el ordenador que señala la posición de cada uno, lícita o ilícita, y opera una modulación universal.
El estudio socio-técnico de los mecanismos de control, captados en su aurora, debería ser categorial y describir lo que está instalándose en vez de los espacios de encierro disciplinarios, cuya crisis todos anuncian. Puede ser que viejos medios, tomados de las sociedades de soberanía, vuelvan a la escena, pero con las adaptaciones necesarias. Lo que importa es que estamos al principio de algo. En el régimen de prisiones: la búsqueda de penas de "sustitución", al menos para la pequeña delincuencia, y la utilización de collares electrónicos que imponen al condenado la obligación de quedarse en su casa a determinadas horas. En el régimen de las escuelas: las formas de evaluación continua, y la acción de la formación permanente sobre la escuela, el abandono concomitante de toda investigación en la Universidad, la introducción de la "empresa" en todos los niveles de escolaridad. En el régimen de los hospitales: la nueva medicina "sin médico ni enfermo" que diferencia a los enfermos potenciales y las personas de riesgo, que no muestra, como se suele decir, un progreso hacia la individualización, sino que sustituye el cuerpo individual o numérico por la cifra de una materia "dividual" que debe ser controlada. En el régimen de la empresa: los nuevos tratamientos del dinero, los productos y los hombres, que ya no pasan por la vieja forma-fábrica. Son ejemplos bastante ligeros, pero que permitirían comprender mejor lo que se entiende por crisis de las instituciones, es decir la instalación progresiva y dispersa de un nuevo régimen de dominación. Una de las preguntas más importantes concierne a la ineptitud de los sindicatos: vinculados durante toda su historia a la lucha contra las disciplinas o en los lugares de encierro (¿podrán adaptarse o dejarán su lugar a nuevas formas de resistencia contra las sociedades de control?). ¿Podemos desde ya captar los esbozos de esas formas futuras, capaces de atacar las maravillas del marketing? Muchos jóvenes reclaman extrañamente ser "motivados", piden más cursos, más formación permanente: a ellos corresponde descubrir para qué se los usa, como sus mayores descubrieron no sin esfuerzo la finalidad de las disciplinas. Los anillos de una serpiente son aún más complicados que los agujeros de una topera.

* en Christian Ferrer (Comp.) El lenguaje literario, Tº 2, Ed. Nordan, Montevideo, 1991. Traducción: Martín Caparrós

sábado, 17 de diciembre de 2011

GUIA DE ARTISTAS

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un subeybaja donde se balancean lo útil y lo sutil










Servicios Sútiles es una guía sutilmente útil para cubrir necesidades: desde las básicas hasta las que el arte se encarga de satisfacer.
Puede publicar todo aquel que se considere artista y todo aquel que no se considere tal, pero crea que ofrece un servicio con algo más, alguna sutileza, por ejemplo mi peluquero que te retrata para recomendarte el corte de pelo que te conviene. También hay una sección donde se pueden recomendar servicios sútiles ajenos, como el taxista sutil que me contaron que solfeaba hermosas canciones con pasajeros incluidos o el tan útil bicicletero a domicilio.
Entre las publicaciones de artistas se puede encontrar por ejemplo una caverna en el barrio de River con wifi y cochera publicada por Rosa Chancho, un artista anónimo que te saca a caminar proponiendo un “tour zonal hacia adentro”.
Ya no más "me salió un laburo", gracias a Servicios Sútiles, ahora podés decir "me inventé un trabajo a mi medida" que hasta puede llegar a ser el trabajo de tu vida.
La idea es que cada persona que envía su servicio para que sea publicitado, a la vez recomiende Servicios Sútiles para que los servicios lleguen al que, oh casualidad, en ese justo momento los está necesitando. 





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viernes, 16 de diciembre de 2011

Magdalena Lutteral por Lucía Harari


Lo de criar plantas es una novedad para Magui. Que descubrió que de cada hoja crece una hoja nueva que está acurrucada adentro de la primera. Hace la analogía con la panza, que se les abre para dejar salir otra hoja. Se preparan ahí adentro enroscadas como si no pasara nada, hasta que de golpe están listas y nacen.

En su taller hay 2 clases de estantes: el de los potes de acrílico y el de los potes de cactus y otras plantas sin nombre, que rescata, roba o recibe de regalo.

La pintura de Magui parece haber pasado por las etapas que ella describe de sus plantas: intimidad, oscura y misteriosa; nacimiento fugaz; y finalmente crecimiento, cuando la pintura empieza a escaparse del bastidor y se va a parar a objetos y paredes, igual que las hojas al principio enroscadas, que se desperezan hacia la luz.

Así, sus trabajos de la serie Subyacente representan cavidades oscuras del cuerpo: huesos, músculos y tejidos que se entrelazan y articulan. Prolija y minuciosa, lijaba capas de acrílico, predominantemente rojos, violetas, ocres y negros para que aparecieran los elementos de la anatomía humana.



Pero de un momento a otro, empezaron a crecer brotes entre los huesos. De repente la vegetación afloró, las formas de la anatomía interna se convirtieron en formas externas, y apareció el color verde.

Estos cambios fueron propiciados por ciertos viajes a lugares claves que los ojos de Magui conocieron: de Berlín me cuenta sobre la superposición y los contrastes, de San Pablo de la prohibición de la publicidad y el lugar de los grafitis y de la madre, porque “la publicidad te machaca como tu mamá”, pero de Hawai me cuenta que trabajó en un campo de lavanda en la ladera del volcán que forma la isla y que cada mañana, con mucho olor a lavanda y todo lila, podía ver casi toda la isla y maravillarse de estar en el MEDIO del océano. No sólo eso, el jardinero, dueño del campo de lavanda tenía plantas muy exóticas, aterciopeladas, de todos colores y de tallos muy rojos!

Ahora empiezo a entender esa figura larga que Magui repite, que antes supo ser tendón y hoy parece una víbora venenosa o un tallo dispuesto a desparramar su clorofila eternamente, hasta el horizonte.

Hoy la pintura de Magui resume su propia evolución: la velocidad de la calle, lo gráfico y cool del graffiti y la inmediatéz de trabajar sin boceto, conviven con el detenimiento del tiempo dedicado de taller y el oficio y la solemnidad de la pintura de bastidor.

Magui pinta sus fondos despreocupados muy rápidamente como representando lo que pasa a nuestro alrededor, pero después se convierte en una científica meticulosa para hacer un zoom a una porción de tiempo y espacio en el cual estudiar y pintar ningún suceso en particular, sino la víbora de la vida que detalla con pinceladas con ritmo propio.

Si fueran a la secundaria, sus pinturas elegirian Exactas y naturales.

viernes, 18 de noviembre de 2011

El bajo perfil y la música


El bajo perfil y la música.                                                        26 Octubre de 2011
Si bien no es una expresión "de diccionario" la verdad es que se usa bastante.
Se deriva del uso que tiene en la ingeniería donde algún objeto se diseña con un bajo perfil significando que es más delgado, fino, bajo o pequeño que la media, con la finalidad de obtener así un mejor desempeño, por ejemplo ofreciendo menor resistencia al movimiento, o lo que aplique. Por ejemplo tenes llantas para los automóviles deportivos de bajo perfil, o en un ámbito muy diferente, tarjetas madre para las computadoras de bajo perfil significando que tienen una parte plana o fina para permitir un tamaño más pequeño en la computadora (para su cobertor o carcasa).
Llevado al ámbito de las personas, alguien que tiene un bajo perfil evita la sobre-exposición publica, la prominencia o notoriedad. Es alguien que como también se dice "vuela bajo el radar". No en el sentido que evite la acción, sino que evita la popularidad de estas y de si mismo.
Al contrario de alguien que necesite de notoriedad y ser conocido, como en el caso de un político o artista, donde buscan tener un "alto perfil". El asunto puede volverse confuso cuando utilizamos el término de manera relativa, y decimos que tal o cual político mantiene un bajo perfil, refiriéndonos a que es menos conocido o de menos notoriedad que el resto de los políticos (pero no del resto de las personas).
Además no define necesariamente a una persona, sino que una determinada actitud (por ejemplo en la frase, "mejor mantén un bajo perfil hasta que termine el juicio", o sea en este caso por motivos estratégicos mejor no atraer la atención hasta terminar el procedimiento legal).

Plomo: palabra del lunfardo aplicada a los asistentes de los músicos que arreglan sonido, luces, afinan instrumentos, cargan parlantes. Origen de la palabra: en el ambiente del tango, los que insistían en llevar el bandoneón al músico para poder entrar gratis al concierto. De tanta insistencia, los bautizaron plomos.

¿Alguien recuerda a Pipino Cuevas? Pipino Cuevas era (es) un jugador de fútbol maravilloso, de una habilidad sorprendente y capaz de gambetear a un equipo de Rugby entero, pero que, aunque sea en su paso por River, cuando llegaba a la hora de la definición, en la mayoría de los casos, se equivocaba. O hacía una de más. O mandaba la pelota a las nubes. O comenzaba a dar vueltas como una calesita hasta que se la sacaban. En la misma línea también existen cuentistas geniales que no saben cómo terminar sus relatos y abusan del final abierto y tipos graciosos que no le encuentran remate a los chistes y quienes tienen una inteligencia asombrosa en múltiples disciplinas pero nunca logran aplicarla a una cuestión práctica de la vida. Personas que, se nota, tienen algo importante entre manos pero no saben cómo sacarle el máximo provecho. Porque no quieren. Porque no les importa Porque no les tienen paciencia.

viernes, 4 de noviembre de 2011

SOFIA MEDICI por Soledad Lavagna (2-11-11)

1. El camino hacia el conocimiento.

Sofía utiliza el método científico en su vida cotidiana. Ante una encrucijada, afila sus ojos y mira hacia su horizonte interno, ejecutando el primer acercamiento a unas cavilaciones de investigadora que luego todo lo disparará. Primero rastrea pistas y tiende sobre la mesa aquellas pruebas comprometedoras. Luego piensa cautelosamente en las posibilidades y plantea distintas hipótesis al respecto; las analiza con astucia y las somete a prueba con el propósito de confirmarlas. Finalmente llega a una conclusión y me muestra su descubrimiento. Asombrada, busco la pipa entre sus manos o en sus bolsillos pero no la encuentro. “-Siempre develo el misterio y descubro al sospechoso”- dice reconfortada. Le encanta ser detective.

En su obra utiliza la misma dinámica: le gusta desmenuzarlo todo, ir al detalle, examinar sus variantes.
También trabaja con mecanismos y lo secuencial del dispositivo electrónico, parecieran ser procesos de creación constantes. “En algunos casos podría pensarlos como work in progress”, me comenta, pero prefiere referirse a ellos como ensayos o experimentos con pequeños resultados que quizás no están acabados en el sentido más tradicional. “Me gusta la obra chica, que empiecen y terminen en sí mismos”, afirma.

2. Hay escena.
La idea de escenario esta presente constantemente en su obra. La acción cobra así sentido en tanto y en cuanto se representa además en simultáneo con otros mecanismos, desplegando un contrapunto constante.
En “Traducción Simultánea” crea universos narrativos materializándolos en la escritura de textos que luego son leídos por su autora al público allí presente. Pero como si el relato no bastase, insiste con el video, y éste le sirve de apoyatura al tiempo que relata el texto, una yuxtaposición de imagen y palabra. Y así, todo esto se transforma un poco en una evidencia con formato audiovisual: montaje y collage multimedial didáctico, para seguir explicando.
Los proyectos que allí expone lindan mordazmente los límites de la sensatez. Es que cae en la cuenta de que la realidad no está exenta de cierta extravagancia, y que la Historia, con frecuencia, no es nada seria. Entonces se pregunta por qué si ella –la realidad- a veces se torna tan inverosímil, sus ensayos sobre una posible construcción de obra performática no podrían seguir la misma línea. Y empieza:

Brinda una conferencia en la cual expone posibles proyectos que deberá presentar en el festival al cual fue convocada. Deja de lado el juicio: sentencia que toda idea es válida y ninguna debe ser rechazada de antemano. La teoría es llevada al máximo de exactitud para concretar su cometido.
Su obra, entonces, se transforma en un brainstorming en formato soliloquio, en la cual habla sobre cómo hacer una obra, y esos elementos son los que constituyen su estructura : el dar cuenta del proceso creativo de una artista… en vivo y en directo. Dicho así, introduce lo circunstancial, lo que podría existir o no dentro del mismo proceso histórico para darle un revés dramático. Nunca miente sobre la realidad, ni la altera. Sus cavilaciones enriquecen el relato para introducir la ironía en sus prácticas narrativas.
En este sentido, mantiene un ritmo equilibrado que dota de gran objetividad y esa seriedad hace pensar que todo puede ser. Argumenta y aporta razones en favor de una tesis, pero también introduce elementos sorpresivos a modo de nuevos descubrimientos como recurso para aumentar la intensidad de la situación : la inserción del hecho poético en un escenario científico o de una situación que parece incongruente dentro de ese contexto, en realidad tienen una intención que va más allá del significado más simple de las cosas.
Y de todo ello deduce constantemente: de un argumento a una conclusión inferida por premisas, en una secuencia finita de fórmulas hasta un final, pero que siempre es deshechado. Demuestra para llegar al absurdo.
Una falsa lógica, que en seguida encuentra una nueva dirección. Y el ciclo se repite: los intentos fallidos sobre lo que pudo haber sido son llevados al infinito. Lo que se podría llamar una “Teoría del caos del fracaso”.

(Esta terminología se aplicaría aquí a las distintas propuestas que se enuncian de manera condicional para hablar de un probable resultado futuro (si tal cosa, entonces tal otra; si hago esto, aquéllo otro sucederá), pero que en definitiva ninguna se consuma: no cumplen con lo pauta de obra performática, ya ha sido concretada por otros artistas, es irrealizable por distintos motivos, o entra en la categoría de lo insensato. El hecho es que eternamente deviene en falla y fracasa, con la excepción de la última (toda teoría tiene algo fuera de lo común, claro).

3. “Mirar es malo”
Sofìa, además de artista visual es dramaturgista, y entonces la cuestión obligada me lleva al papel del público.
Dice que le interesa mucho y que cree en un espectador inteligente que pueda tomar decisiones. Cita su anterior obra “Loop”, donde éste tenía que resolver cuándo terminaba el espectáculo, simplemente, retirándose de la sala; o el caso de “Réplica”, obra en la cual el espectador elegía participar de la escena por medio de un casting y ocupar así el rol protagonista de una película para reproducir lo que dá título a la acción. “En este caso tenía que ver con la necesidad de tener a alguien "virgen" para seguir las instrucciones. Era un requisito para el "experimento", concluye.
Y asì, ambas obras nunca serán igualmente representada porque tiene que ver con el aquí y ahora, y la intervención de cada espectador o de la audiencia colectiva. A fin de cuentas, será su accionar lo que conformará la obra definitiva.

4. Final.
Miro la obra de Sofía y pienso en las infinitas posibilidades que pueden dispararse cada vez que las ejecute.
Entonces le pregunto qué es el destino. Ella me muestra aquel significado en el diccionario, nuevamente, como punto de partida. Allí dice algo así como “poder ineludible e inevitable que nos guía”, y habla de fatalidad. Sin embargo la veo disconforme, y agrega entonces, que cree en ciertas estructuras espacio-temporales que se arman para que los hechos ocurran, pero no descarta, a su vez, el azar y hasta cierta magia, que seguramente es la parte que no conocemos, y está bien que así sea.
Es que Sofía sabe que la importancia de la explicación de las cosas es la de comprender por qué pasó una y no otra. Entonces, pienso que a nosotros nos resta ordenar las partes para alivianar nuestro entendimiento y a eso le llamamos sentido; pero ella se preocupa un poco menos y lo re-inventa, abriendo otro sendero que nada tiene que ver con la lógica, aunque lo trata como si efectivamente la tuviese, y así va: Sofìa construye relatos maravillosos para la serenidad de todos nosotros, nos cuenta buenas historias. Y eso también tiene un gran sentido.

jueves, 6 de octubre de 2011

fausto amadeo por sofia medici


Alquimia


- Papá ponele más rosa.

Le dijo Nina, su hija
- Parece una poronga de elefante

Comentó Julio, su papá

Todo había empezado unos meses antes en Cariló. Su amigo Roli le había conseguido un rollo grande de tela y Fausto se quedaba todas las noches fumando y pintando hasta las 5 de la mañana.

Ahora me muestra la página web de su estudio de arquitectura, sus diseños de muebles, sus calados, su colectivo artístico, su autopista utópica, pero me dice: “Esto es lo que quiero mostrar”. Y pone las pinturas de Cariló en orden casi secuencial.

Primero pintó Nro. 1, sin dibujar, pero le quedó chico.
Nro. 2 lo agobió porque le faltaba aire y síntesis.
En Nro. 3 usó por primera vez un patern hecho con un molde real (un paquete de Marloboro 10).
En Nro. 4 probó con una esponja hasta que el mismo patern se convirtió en su propio negativo, también probó verter y chorrear.
En Nro. 5 dejó que aparezca el espacio y con el espacio, el vértigo.
Nro. 6 se hizo objeto, se duplicó, se hizo mancha densa como el petróleo.
Las seis obras componen un recorrido temporal y experimental, como tubos de ensayo puestos en orden cronológico por un científico que busca la fórmula perfecta.

La palabra alquimia procede del árabe al-kīmiyaˀ (الكيمياء) que significa ‘verter juntos’. Así, vertiendo, se fabricaban los lingotes de oro. Fausto vierte y chorrea, genera patrones que podrían contener una fórmula química, crea espacios y transforma a la pintura en un objeto contenedor. No sé si lo que busca es oro, pero con cada ingrediente nuevo hay un hallazgo.

No puedo dejar de preguntarle cuántos años tiene Nina. “Cuatro”, me dice, “y fue concebida mitad conciente, mitad inconcientemente”. Ahora Fausto espera a su segundo hijo, un varón, y también quiere ponerle un nombre de cuatro letras: Tito? Nico? Vito? Toni? El que más le gusta por ahora es Ciro. ¿Será un nuevo crítico para su obra? Seguramente, e incluso si tiene suerte, venga con la fórmula perfecta bajo el brazo.

Pienso: Ojalá que no, así Fausto sigue pintando.


Sofia Medici
Octubre 2011

lunes, 3 de octubre de 2011

el margen- por diana aisenberg

Margen


“No hagan los bordes, miren lo que hay adentro”.
Cuando miras a través de la lupa no ves el borde de nada, te obliga a ir hacia lo que hay adentro. Una piedra, o un cairel. Empezar: manchita, línea, raya, marca, cambio de color, otra línea, en otra dirección. Hasta que llegas al borde.
Empezar de adentro para afuera, nunca hacer los bordes antes de tener contacto con la materia.
Pintar no es rellenar empanadas, se puede llegar a un límite, sin marcarlo antes de empezar. Este es el objetivo, dejar que la materia genere sus propios límites y revisar esta condición. No en todo momento existe necesitad de margen, aunque siempre esté ahí. El borde estaba ahí, antes de que te ocupes de él. No siempre necesitas el límite de la cosa para hablar de esa cosa. La mancha en sí tiene un límite lo marques o no.
El trabajo logra entablar un diálogo con la pintura sin encerrarla como concepto. Estoy hablando de la pintura en su recipiente, la formula química, el pote, el tubo, el mortero. Al ponerla en acción en función de lo que llamamos obra, produce su viaje de significación. El objeto deviene discurso. No nos encerramos en un discurso que limita el hacer sino dejamos que esa materia-concepto crezca hasta engendrar su collar de palabras particular. Una sola idea atacada por todos los flancos.
Por lo tanto, si tenés el lujo de ver la materia pintura expandiéndose en una mancha, el contraste, el espacio entre lo uno y otro, las rayas, las marcas, las señales que hay en cualquier superficie, alcanzas el claroscuro, la transparencia, el escorzo. Podes construir volúmenes de muchas dimensiones, hacés lo que querés, porque esa información ya estaba ahí.
Suponemos que en la pupila tenemos una goma de borrar. Recorremos los márgenes de la cosa con la pupila borratodo. Miramos. Un mundo aparece frente a los ojos del que mira. El que no mira no ve nada. Ahí estaban las huellas de todas las manos, el paso de todos los tiempos, una historia singular. Los cascados y descascarados. La mordida, la pintada y el golpe.
El margen es un continente en sí mismo, pero claro, es el margen de tal o cual instancia.
Sólo se lo libera para comérselo.

martes, 27 de septiembre de 2011

Palabras, frases espontáneas del 21/9 en grupo



"El Paje"
2011
Alejandrina

"..niña/o maravilla,
ilustración de libro infantil;
sueño el humor en un personaje poco felíz y
en la mujer asustada en ese reino.
Fantasía. Es el paje del corazón…
una historia que me gustaría escuchar,
un medio cubo principito,
una cajita de fósforos fragata, mujer psicotrópica,
principal principio.
Preguntinas en el país de las maravillas.
Algo mínimo; pequeñísimo
como el infante en un objeto
que le inspira mucho espesor
reina de corazones"

domingo, 18 de septiembre de 2011

domingo, 11 de septiembre de 2011

viernes, 9 de septiembre de 2011

FELICITAS NOVILLO por CONSUELO VIDAL


Lo pequeño, lo ínfimo,
tiene algo especial, un encanto imperceptible.
Los objetos chiquitos y antiguos tienen un valor agregado. No es lo mismo una muñeca campanita de bronce traída de la casa de Tucumán que una barbie gigante, rubia y llamativa.
Las cosas grandes y con una belleza obvia serían demasiado explícitas para Feli que prefiere no hablar de más.
Por eso recorta, bien por el borde y prolijita
formas, objetos, figuras, partes de un relato
Con estos juega, los manipula, cambia sus tamaños. Y luego los pega. Los presenta en otro contexto: fondos neutros, espacios intangibles, lugares de artificio. Nos confunde, nos descoloca, nos muestra otra manera, otras relaciones entre las partes.
Y que, si acerco la muñequita de bronce a la luna?
Y si los cuadros hecho a mano los hago stickers, seriados?
O mejor, directamente pinto en la pared, y pego las mandarinas hechas calco!!
Y si lo que escribo es obra?
Tal vez vuelvo a recitar frente a un publico como cuando era chiquita……

Sabes una cosa Consu? me di cuenta que no quiero ser ama de casa….
Mi herramienta es la pintura, el arte….

LUCIA HARARI por Felicitas Novillo


“El titulo es quiero ser poeta japonés de conjuros para decir frases cortas”

Hojas limpias
Otoño en el piso
Son las ideas escritas
que pienso ahora.
Y la delicadeza
de hacer todo al mismo tiempo.

Lo volátil
de encontrar la tierra
en imágenes mentales
de revista.
Un león comiendo a otro
o así mismo
podría ser de juguete.

La pestaña
en una película
Y las serpientes
que encuentro y busco.
Son equilibrio
entre fe y ejecución.
Son recordatorios
de lo que nunca olvido.

Tantas palabras
¿caben en un bolsillo?
Una lista heroica
¿puede terminar?


“los poetas no terminan los poemas, los abandonan” (mallarmé)

jueves, 8 de septiembre de 2011

Soledad Lavagna por Guille Gómez.


Habrá sido el un séptimo hijo varón, que transformado en lobizón viste ropas para no olvidar su pasado humano?
Será Soledad una especie de Marcel Schwob, biógrafo que permuta fabulas, indexando escenas e instantes nunca antes vistos?
Que pasa en ese momento previo?
Suspenso en blanco y negro, de grafito, de fotocopia, de funzine diy, outsider que toma vuelo, generando otras rutas de navegación.
Me pregunto contemplando las obras de Soledad Lavagna, deliciosos dibujos construidos paciente y organicamente, historietas de animalitos que hablan y se desencuentran y se encuentran, mostrando su lado mas humano: una apreciación de la diversidad y lo único, un conjunto de obras que generan una poética particular,divertida, cálida y misteriosa a la vez como el gran bosque que las contiene.

lunes, 1 de agosto de 2011

Florencia Zuñiga por Guillermo Miedan


Como en las leyendas precolombinas, hay un mundo inexistente que debe ser creado. Dios es mujer. Se llama Florencia y está creando seres que el ojo humano no ha visto jamás. Su propia arca de Noé está en desarrollo, igual que la forma en transito de las criaturas que ella moldea y que son algo diferente según el ángulo desde el cual se mire (no en vano su animal preferido es el tapir, hermano del rinoceronte, primo de los caballos, pero con algo de chancho y en camino de desaparecer).
El laboratorio donde todo esto ocurre podría ser el de un patólogo que, combinando los “itis”, “osis” y “omas” en todas las formas posibles, intentara reanimar los tejidos mutantes desechados por los dogmas hipocráticos.
El procedimiento es ensayo y error: un muñón, o la marca del corte limpio que deja un bisturí, servirán de guía al creador para no equivocarse dos veces.
En este proyecto de planeta total, de colores fríos y hospitalarios, nada está librado al azar. Las formas exteriores son tan importantes como las interiores: los órganos y las cavidades huecas son diseñados con el mismo cuidado que una cabeza que no es cabeza o una pierna que no es pierna.
No es necesario para esta fauna partir de un feto perfecto ni contar con una herencia genética ideal. Todo lo contrario: se trata de dejar que la imperfección y lo deforme sigan su curso y liberen su potencia hasta llegar a un tipo desconocido y menos vulnerable de perfección y de belleza. La imperfección en el origen es, de esta forma, la posibilidad de que algo nuevo, y diferente a todo, vea finalmente la luz.
Mientras este barro termina de engendrar el tapir perfecto, la belleza y la fuerza de estas formas radica en que no se han desplegado completamente y en que su potencia, por lo tanto, no se ha extinguido.

jueves, 7 de julio de 2011

Marcos Torino por Alejandrina




Cuando las montañas declinen,
mi fe debe mostrar la rueda púrpura
para mostrar el camino.
(Emily Dickinson)


Marcos:
Los cerros huyeron lejos
- siglos pasaron-
desde entonces los mirarías;
el agua sigue su camino,
subterránea vena,
conocida del calor y del rocío.
El agua de cerro va;
y el poderoso clima la cristaliza.
Si esa ventana contradice el silencio,
ruboriza igual,
el abocado atavío.

domingo, 19 de junio de 2011

“El huevo, la gallina y lo que se encuentra entre ellos”






“El huevo, la gallina y lo que se encuentra entre ellos”

La tensión entre opuestos y el salvaje anhelo de lo bello.





Nace el sol al este de la boca del riachuelo, los plásticos patos disfrutan su privado estero contaminado, entre los conglomerados de ricinos sentados en las tribunas orilleras humanoides sensuales me seducen irremediablemente con sinceridad pornográfica mientras un desayuno de te y romanticismo los espera sobre los restos reliquia del muelle ribereño. Todo esto contado en mas de mil dibujos en cuadernos escolares, pinturas, performances guionadas, vestidos y videos que Juliana sueña algún día exponer en su museo.




Presentacion para Juliana Ceci por Fausto Amadeo 011

martes, 3 de mayo de 2011

Pablo Calmet x Rafael Barsky



Acromatica y narrativamente
se parecia a la de la minita q anorexian para la
representacion
imperial
pero
repartido todo
y bastante mas barato.
En la otra anterior la rapaban
quizas para encubrir la dualidad
peluda que enla cabeza\ el panda
encarna;
Aún suspendido y
helado
ahora
no hay que morirse
ni andar chorreando las uniones de
ningun baño.
solo controlar la gota negra
y entender
el repliegue al metro cubico,
cuando
el dato de color cuida mi espalda
personaje sos
otra cosa mas que bañar
hasta
que inclines el torso y te fraccionen
hasta
que se te vea la tuberia que te va por adentro
y te encajen en algún cantero
donde
regularmente vengan a chequear
q (no?) hayas despertado
-dispersando el poder de mitificar-
q (no?) vuelvas
desde los restos de grandes producciones
recompuesto perro por todo el entorno
peor
para el modulo

si dibujo desde los pastos q me crecen vengar justo
cerca de ese rio que esta construccion pide.

Jesica Bianchi por Florencia Zuñiga








El Popol Vuh es el libro más antiguo de América prehispánica. Es una recopilación de relatos sobre el origen del mundo y la civilización quiche-pueblo de la cultura maya.
En el segundo capítulo se explica la creación de los seres. El primer material que usaron los dioses fue el barro húmedo.

-Pensaba en la materialidad del óleo: “Nada estaba junto ni ocupado”, un pantano, desolado, inmensidades sin horizontes definidos, espacio primigenio.

Su tiempo es sagrado, es un tiempo sin tiempo, como los mitos.

En su mitología los personajes son mujeres.

-¡Quedan pocas sociedades matriarcales!

En estas sociedades son las mujeres las únicas que tienen derecho a la intimidad.

lunes, 18 de abril de 2011

La Oficina Proyectista en el Fondo


La Oficina Proyectista en el Fondo
Devenires, proyectos y otras utopías.

La Oficina Proyectista ya no se encuentra sólo dentro de sus 12m”. Desde su ventana atraviesa unas cuadras y se aloja por unas semanas en la sala de exposiciones del FNA.
¿Puede un lugar, habitar un espacio?
Sus dimensiones dejarían de ser estáticas, se desplegarían de formas y modos diversos.
Deseamos generar un contexto para la producción y circulación de la energía creativa y todas sus posibles derivas: las realizables y las que no.
¿Sera factible la representación de estas zonas, de estos procesos, de estos encuentros?
Un entramado múltiple y heterogéneo de artistas conforma la Oficina Proyectista; una red de diálogos que se expande, se concentra: palpita. Los proyectos se discuten, circulan, se modifican, se dispersan, se afianzan; algunos se abandonan y otros se realizan. Hay un latir inasible, poderoso. Una germinación vital de ideas impredecible. Un devenir que abre posibilidades y que se despliega ocasionalmente en este espacio y transcurso preciso donde las experiencias y el convivir toman cuerpo.
El espacio de exposición será mutable, respirará en cada paso de quienes lo habiten.
Lo intangible y la presencia de cada uno, de cada proyecto, de todos, conforman este encuentro: los Invitamos a formar parte.

De orillas y límites




Juliana Ceci, Viviana Macías


De orillas y límites



Desde hace años Juliana Ceci y Viviana Macías sostienen una fecunda conversación artística. Ahora se aproximaron poética y críticamente a dos caminos de agua que, con disímiles trayectorias y destinos, confluyen en el Río de la Plata. Realizadas en la vecindad de los ríos que conocen bien, porque es allí donde trabajan habitualmente, las obras revelan un complejo horizonte habitado incluso por hallazgos inesperados.

Las exploraciones subrayan el contraste entre el Riachuelo, repleto asentamientos y deshechos contaminantes, y el Paraná, con sus márgenes e islas verdes; pero también señalan límites y puntos de contacto. Marcan los confines geográficos realmente existentes -el Matanza-Riachuelo separa la capital del sur del conurbano-, anotan la divisoria entre la vida y la muerte a causa del estado ausente, plantean la frontera entre la acción artística y su registro.

Juliana Ceci enseña a chicos en Villa Fiorito y se permite soñar. Realizó en tres tiempos acciones en el Riachuelo (así llamado en su desembocadura, y río Matanza en gran parte de su curso), que circulan a través de fotos y grabados. Eligió juguetes multicolores con formas de animales que se inflan y los largó a andar por las viscosas aguas. A modo de salvavidas, estos patos y cisnes flotaron subrayando el deseo de lo bello y del regreso de la fauna. En sus trajines por la zona, Ceci descubrió una planta exótica que crece descontrolada en los bordes; es el ricino -planta indicadora de contaminación- que, a modo de conjuro, retrató y estampó sobre papel y lienzo para tapizar la sala y diseñar prendas. ¿Cómo transmitir la alegría de los chicos al ver los animales de fantasía?

Hace tiempo que Viviana Macías desarrolla prácticas artísticas vinculadas a encuentros con espectadores, que completan metafórica y físicamente sus obras. Son acontecimientos generosos, intercambios de saberes, semillas, comida, ramas, objetos de limo, originados en la deriva y los anhelos del delta Paraná. Video e instalación reúnen piezas de barro cocido que parecen haber sido encontradas en algún sitio arqueológico y son iguales a las casitas de arroz que suele hacer y repartir para ser consumidas. En la secuencia de fotos, las ramas -que el Paraná le trajo y que vistió con hilos de distintos tonos- fueron dejadas por Macías en la orilla del Riachuelo frente a La Salada; algunas personas se las llevaron y dejaron a cambio restos de coloridos géneros, con los que la artista vistió al exuberante ricino. ¿Dónde queda la emoción por el anónimo intercambio de ramas y colores?



Victoria Verlichak

Curadora



Agradecimientos: Belleza y Felicidad Fiorito; Archivo Vivo.

sábado, 19 de marzo de 2011

Martes Inauguración


Los invito a ver esta muestra "de orillas y límites" el martes a las 19 hs, en lavalleja 1062

viernes, 18 de febrero de 2011


Un verano en el domo


“¿Sabe usted cómo es Marte? Es como un juguete que me regalaron en Navidad, hace setenta años. No sé si usted lo conoce, lo llamaban caleidoscopio: pedacitos de vidrio o de tela de muchos colores. Se levanta hacia la luz y uno mira y se queda sin aliento ”
Ray Bradbury




3.
El casero del lugar afirma que todo empezó arriba de las nubes. Marcos Torino era un niño cuando subió por primera vez al teleférico de Salta. La cápsula transparente lo llevó hasta la cima y una vez ahí contempló el cielo desde el punto más alto. Súbitamente lo invadió la sensación de que el arriba era un lugar propenso a lo fantástico. Sospecho que en ese instante nadie le podría haber quitado la certeza de que él también, como una vez Elliott, podía despegar en su bicicleta atravesando las estrellas. El tiempo ha transcurrido desde entonces y el hábito se repite: Mirar la cúspide, habitar la cúspide. Desde allí mirar el cielo, habitar el cielo. Y más allá del cielo, mirar y habitar el espacio.

2.
Hay quienes sostienen que la posibilidad de establecerse en el planeta rojo como garantía de supervivencia de la especie ha pasado del cine a una instancia de necesidad próxima. Especulan que las generaciones futuras deberán imaginar su hogar lejos de la Tierra, pero ¿de qué manera?

1.
Llueve intensamente cada enero en el norte argentino. Hoy no es la excepción. Entro en el refugio al pie del cerro, las pinturas de Marcos Torino están dispuestas sobre el muro. Observo con inquietud la revelación de un mundo. Las imágenes presentan la geografía de un lugar lejano en donde los picos de la montaña son de un rojo vibrante y de una ferocidad que recuerda a Matisse. Unos círculos concéntricos de bruma púrpura están suspendidos rodeando las alturas. Veo que sobre la ladera brota cierta forestación, evidentemente los colonos espaciales se han establecido. Despejo las dudas cuando giro y me encuentro con los domos. Estos parecen ser un buen lugar de resguardo en la llanura colorada. Intuyo que el acueducto garantizará el abastecimiento de agua y condiciones favorables para reproducir un ecosistema terrestre en escala tras el cristal.
En otras de las obras, una estructura se alza formando una circunferencia alrededor de la montaña. Desconozco si tiene funciones de observación meteorológicas o si explora la geología local pero inquieta ver la pérdida líquida en el sistema. Dentro de una especie de jardín de invierno decimonónico, una formación rocosa está suspendida en la noche marciana y desde ella un arroyo tricolor fluye en caída libre. Una suerte de cigoto rocoso parece haber cedido ante la crecida de una serpentina pluvial que eyecta aguas oscuras y se retroalimenta. En una de las escenas, algas enormes como tentáculos flotan recortadas sobre una noche cerrada. También hay una base plana que quizás haya sido edificada para regresar de las exploraciones o simplemente como lugar de observación interestelar. A la izquierda crece una plantación de origen terrícola pero de una altura asombrosa, más allá algunos picos descienden cubiertos de… ¿nieve? En este momento no se avista a ningún ser humano en el exterior. La bóveda celeste marciana oscurece violentamente entre tonos cobaltos, prusias y utramarinos. Todo ocurre en una zona que oscila entre Ziggy Stardust y Caspar D. Friedrich. Una zona en donde pude contemplar los lugares que habitaremos en otros tiempos.

0.
Mientras me alejo del lugar el cielo se despeja y abre una inmensa noche colmada de estrellas en Salta. La corriente turbia sigue bajando con fuerza desde la cima. Comienzo a transitar el camino de regreso a casa. Rutas y autopistas desoladas se suceden. Las imágenes reunidas en Agua de Cerro persisten y provocan un verano extraordinario en el que tuve la impresión de haber regresado del futuro.


Leonel Pinola.
Febrero de 2011

martes, 4 de enero de 2011

Rolando Cladera x Alejandrina Solá




¿Por qué algún día podría ser diferente?


Por qué algún día podría ser diferente?
…y…capaz sí… dijo el piloto inflable.

Sin título y el abismo,
Ninguna de sus pinturas tiene título.

Sin título y el abismo,
el cielo azul, el universo.

Sin título y el abismo,
Ninguna de sus pinturas tiene título.

Son ciudades de colores,
Sobrevoladas por aviones de juguete;
Piloto, copiloto y azafata, seguro inflables,
También hay muñecos.

En la urbe,
Ningún hombre asoma.

Todos al resguardo de lo hostil.

Y así él va,
de la cocina al taller.
“El” es Roli,

Dibuja con tiza o pinta;
Y los edificios son atravesados,
Por torrentes como ríos de color.

Plantean el drama cielo
/ciudad.


“Las aguas de los ríos ,
También fluyen hacia arriba” - (el coro de Medea)

"Sol ultimo y lejano. Maravilla poniente"De Juan l. Ortiz, "Antologia poética":

Mientras que en el renacimiento, existía la necesidad de crear utopías, los de nuestra época debemos crear fábulas

Francis Alys.

…Por lo mismo, me gusta ser perfectamente clara cuando hablo. Me gusta ser una casa de vidrio. Mi obra no tiene máscaras y por eso, como artista, lo único que puedo compartir con los demás, es esta transparencia.
Louise Bourgeois


Julieta Ortiz hasta el 31/1 en Le Bar

fede lanzi en crimson

forrito producciones

forrito producciones
el sotano de malena

yo soy de barro y loca.

soy barroca.

adelia prado


lula mari en crimson. ago I sep

Las manifestaciones del cuerpo son una epifanía móvil de lo sagrado.
Marosa de Giorgio
Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez.
Baudelaire

belleza y felicidad en brasil

forrito privado producciones

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en crimson, galeria de arte-
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