lunes, 26 de agosto de 2013

Nicolás Sarmiento por Almendra Cohen




lo material / lo incorpóreo
lo automático / lo consciente
lo específico / lo abstracto
la reflexión / el azar
las texturas / la línea
lo expresivo / lo hermético
lo fugaz / lo prolongado, lo que se desarrolla
los humores / las ideas 
las palabras / el vacío
meditación y obsesion

una lista que es una presentación
opuestos que se unen en una a4 o en un pedazo de hoja muy grande
que forman una mancha o una rayita, una frase o un dibujo muy detallado
Con todo eso en la mochila y en bicicleta va Nicolás Sarmiento. 



jueves, 15 de agosto de 2013

Ana Carucci por Walter Ferraro





Nos movemos al rededor de la habitación donde todo está dispuesto para la
exhibición
Acercarse ,Mirar, observar para luego detenerse.
Alejarse y volver a mirar, luego observar y detenerse.
Estas acciones las repito sobre cada dibujo y pintura como si fuera una
operación obligada y de la que no tengo dominio
En este recorrido descubro texturas , tramas , figuras conocidas y otras no
tanto siempre siguiendo las líneas que me indican el camino hacia
intersticios, algunos puntos en suspenso o nudos
Ana me cuenta sobre su amor por la música, y una particular admiración por
la teoría fractal. Un fractal es un objeto geométrico cuya estructura básica se
repite a diferentes escalas, me explica
Para Ana el punto de partida de su obra es conocido, el mundo sensible con
el que establece un diálogo.
Se vincula con la imagen del objeto y con su esencia, que luego ella
minuciosamente decodifica en fragmentos para volver unir en partes , o
simplemente darles una nueva dimensión
En este rol de Alquimista nos revela a través de su obra un universo paralelo
(el de los patrones) donde puso en juego su romanticismo científico y quizás
haya aplicado con vehemencia aquellos principios fractales.
Como si de un caso de misterio se tratara debemos seguir rastros para
descifrar la clave de esos principios, de esa fórmula base que luego
podríamos encontrarlas en todo lo demás
Estructura, formas que aparecen y se repiten para luego desaparecer.
Determinismo e indeterminismo se conjugan como uno solo
¿De qué hablan?
Eso es algo que estamos invitados a presenciar

Evangelina Aybar (Tita) por Vero Calfat

   




    Como un rito de iniciación descripto por Jung. Evangelina nos invita a bucear a través de sus pinturas en un mundo que de otro modo nos sería imposible visualizar. Nos permite respirar bajo el agua y develar en los lechos de grandes mares, sus rincones más íntimos. El amor, la rivalidad, la nostalgia por los cerros del Cafayate, son algunos de los temas que la animan a pintar.
     Reconoce y cita a su gran referente, Gauguin. Lo sumerge en las oscuras profundidades de sus deseos y recrea mitos representados por el célebre pintor. “La invocación”, “¿De dónde venimos?¿quiénes somos?¿a dónde vamos?” son algunas de las reproducciones impresas que cuelgan con cinta en el taller de Evangelina. De ellas, extrae una figura, un color o la composición general a la cual le reemplaza sus figuras por personas que conoce. Son personas con rasgos originarios del norte argentino, sus familiares o ella misma autorretratada.
     Evangelina cuenta que el impulso de crear estas imágenes surge de la nostalgia que le produce estar lejos de su tierra natal. El ritmo de la ciudad capital la obliga a pensar sobre el sinsentido de nuestra sociedad moderna. Y sólo cuando vuelve a los cerros que la vieron crecer, ese sentimiento se aquieta y se siente en comunión con su entorno.
     Pintar para mí, e intuyo que para Evangelina también, es una herramienta vital. Pintar como pensar, como sentir. La pintura es una extensión de nuestro cuerpo. Para afianzar, recordar y homenajear. Para respirar, aún, bajo el agua.

Guido Contrafatti por Josefina Zuain




Algo que callar

Cuenta la leyenda que una boca fue diente y una mujer alojó dentro de ella todos sus deseos frustrados y sus amantes perdidos.

Cuentan quienes la vieron que podía pasarse horas contemplando un horizonte desdibujado a causa del moho y que la obsesionaba contar las manchas de la espalda de cada uno de sus enamorados.

Confirman quienes nunca han conocido una mujer igual, que vestía siempre capas transparentes de telas finas que al viento se movían y exageraban los movimientos de su cuero y su gestualidad de niña. Gustaba de apoyarse en diferentes espacios de la ciudad, sobre fondos ocres, grafittis entrelazados, paredes recién pintadas o vidrieras colmadas de zapatos, gustaba de jugar a la figura fondo.

Ella, sólo ella, era una figura.

Cuentan que sus terapias abarcaban todas las aristas de su personalidad, pero como una concha guarda una perla intacta, ella no quería remover demasiado su inconciente.
Precabida, percibida y permutada, ella era pintura de todas las caras y la cara de todas las pinturas.

Era felicidad, era angustia, era un viejo verde que abusaba de pendejas en el baño de algún bar, era una niña derramada, un derrame de semen y una concha de luz. Ella era y es figura de cualquier fondo y cara de todos los hombres de esta humanidad. Ella, sin titulo, ni rostro, supo y sabe ser una meditación, una pacha, un gordo, un monstruo o una mujer carioca con algunos dientes a punto de caer.

Ella es cabeza, cara y boca. Aloja los vicios y virtudes de todos los hombres, los saborea en colores y los provoca en imágenes. Ella, como toda mujer de una gran vida, es un rostro que puede ser cualquier rostro y que siempre, pero siempre, tiene algo que callar.



Josefina Zuain invierno 2013.

Mario Guzman por Ana Carucci




MARIO

Cajas, plumas, estampitas, caracoles, mucho plástico y colores brillantes.
Un estante hiperpoblado y mutante recorre todo el perímetro de su casa.
Lo caminamos todo y nos detenemos casi en cada objeto.
Su lugar es como él, alegre y desbordante .
Me cuesta distinguir las obras de lo que no lo son.
Con un ojo poético-científico, Mario colecta y clasifica viajes, barcos, selvas, metales, mares, células, y rituales.
Las cosas rotas y desarmadas llevan consigo la impronta del uso y del tiempo.

Lleva libretas, anota ideas.
Saca fotos.
Encuentra, junta, combina.
Las cosas que otros perdieron o descartaron tienen ahora un hogar.
Casi como un gesto de amor, en sus altares los objetos vuelven a tener una casa, se cuidan, se hacen compañía.
Un nuevo contexto los resignifica y les da una razón de ser mucho más heroíca por poética, ahora son imprescindibles.

Sus pequeñas instalaciones nunca se quedan quietas.
Sin apuro les agrega elementos, cambia cosas de lugar, se divierte.
Las obras no tienen nombre y todas parecen tener partes intercambiables.
Son todas una sola GRAN obra?

A veces reagrupa, ensambla, pega, y aparecen objetos nuevos que quedan así.
Me explica cómo funciona un modulador de tonos escalonados que armó con una guitarra de plástico y muchos cables.
Mario sabe cosas, su operación de acumular es la misma con el conocimiento.

Sacamos de una caja su preciada colección de arenas de todo el mundo que compró por internet a una señora que viajó mucho y etiquetó suelos en frasquitos.
Revolvemos otra llena de moldes que tiró un mecanico dental .
Los nombres de los pacientes escritos en marcador nos dan intriga.
Miramos dientes de personas como si fueramos animales.

Todos los objetos que Mario junta tienen un poco del peso de toda la humanidad, en su simbología y en su historia.
Nos hablan del hombre y de su carrera hacia el conocimiento científico y ritual, en cada obra somos examinados como civilización.

Son objetos poéticos, son experimentos, son collages y son documentos.

lunes, 12 de agosto de 2013

Valentín Demarco por Foke





Como Larrralde deja su Herencia para un hijo gaucho marcando verdades, Demarco canta de contrapunto y nos tira la posta, su posta, con recato aunque bien seguro de su guapeza.
De un libro de verano, de la experiencia como espectador frente a una obra y de su origen entre otros puntos de partida; a Valentín Demarco le surgen las preguntas que lo invitan a explorar los límites, las fronteras.
Arte sin obras, arte sin artistas. La vida y sociabilidad como experiencia estética. La experiencia como arte
¿Cómo sería SER el arte?
Con este interrogante, Demarco galopa el terreno de la exhibición y exhibicionismo como un tiro de larga distancia entre  lo que se es y lo que se parece. Franqueando sin recelo los opuestos desde el barro hasta el neón. Desde la nada al todo.
La cautiva de Blanes, reposada y sin aparente alteración, arroja pistas. El ser el arte es así. Tal vez, es ocio al fin.
Portadas de discos que no existen, cubiertas de libros reinventados, bolsas que casi sin importar lo que contienen crean su propia identidad. El afuera, lo que se ve. Lo que aparenta, ficcionándose, crea su propia épica.
La épica de la nada detrás de la pompa.
Versátil, plácido e indómito.
Aquí se exhibe,
simplemente,
Valentín Demarco.

domingo, 11 de agosto de 2013


"Sol ultimo y lejano. Maravilla poniente"De Juan l. Ortiz, "Antologia poética":

Mientras que en el renacimiento, existía la necesidad de crear utopías, los de nuestra época debemos crear fábulas

Francis Alys.

…Por lo mismo, me gusta ser perfectamente clara cuando hablo. Me gusta ser una casa de vidrio. Mi obra no tiene máscaras y por eso, como artista, lo único que puedo compartir con los demás, es esta transparencia.
Louise Bourgeois


Julieta Ortiz hasta el 31/1 en Le Bar

fede lanzi en crimson

forrito producciones

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el sotano de malena

yo soy de barro y loca.

soy barroca.

adelia prado


lula mari en crimson. ago I sep

Las manifestaciones del cuerpo son una epifanía móvil de lo sagrado.
Marosa de Giorgio
Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez.
Baudelaire

belleza y felicidad en brasil

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en crimson, galeria de arte-
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