lunes, 4 de enero de 2010

Marcel Broodthaers.











Extraído de :





Décor
Marcel Broodthaers centra en el ámbito del museo su estudio sobre las definiciones del arte y sus sistemas de circulación, partiendo del rechazo del marco tradicional de la institución. En su obra juega con la estabilidad de las categorías artísticas, y subvierte las relaciones tradicionales entre el objeto artístico y los sistemas de presentación y recepción. Interroga al museo a partir de las relaciones de la obra y el entorno social; es decir, interroga a la función misma de la obra y del público. Utiliza mecanismos de descontextualización y de acumulación que le permiten abordar diferentes niveles de ficción de la obra y de la exposición: el décor [decorado] es una ilusión, la artificialidad del hecho artístico llevada a las últimas consecuencias, en contraposición con la idea de verdad del objeto artístico tradicional.En la obra de Broodthaers se denota un interés por otorgar a la palabra la misma categoría que a la imagen. El lenguaje se entiende como un sistema de representación y de realidad por sí mismo. No fue gratuito el hecho de que, en 1969, hiciera una exposición literaria sobre Mallarmé en el Wide White Space de Amberes; ni que aquel mismo año, sustituyendo el texto por franjas negras, reinterpretase la edición de Un coup de dés jamais n’abolira le hasard, del mismo poeta. Estos trabajos investigaban nuevas formas de disposición de las palabras en el espacio y su utilización como obra de arte, según un procedimiento poético.Broodthaers presentó en 1975 la exposición L’Angelus de Daumier en el Centre National d’Art Contemporain de París, cada una de cuyas salas tenía el nombre de un color. La Salle blanche era una reconstrucción, con la máxima fidelidad posible (?) [el signo de interrogación lo pone el propio Broodthaers], de un conjunto realizado en 1968 en Bruselas, resultado de una acción de protesta que marcaba el mundo artístico belga del momento y que culminó con la ocupación del Palais des Beaux Arts. En la primera versión instaló en su taller una especie de museo abierto al público, de manera que por una parte subvertía la noción de la institución oficial, y por otra cuestionaba la relación entre el museo y la obra, ya que las obras quedaban reducidas a meras reproducciones y a la condición de mercancía. En la segunda versión de La Salle blanche, que presentamos en el MACBA, un espacio reconstruye un lugar preexistente. En este caso, arte y lenguaje se unen literalmente y el discurso del artista se traslada a los muros del habitáculo reconstruido a escala real, recubiertos de palabras que hacen referencia al mundo del arte.

Marcel Broodthaers, La Salle blanche, 1975








viernes, 1 de enero de 2010

CRONICA

Leonel Pinola: Artista Pop








Leonel Pinola: artista pop.

SMS

Para: Pinola

Enviado: Mar 15:36, 29-Dic-09

Si no estás muy ocupado decime si estas obras están ligadas a lo popular.

De: Pinola

Reibido: Mar 15:42, 29-Dic-09

Me cuesta la palabra popular porque la relaciono con el populismo. Y del populismo sólo me gustan las tres primeras letras: POP.

La obra de Leonel Pinola se ha caracterizado por homenajear a distintos actores de las artes argentinas y a los que él considera sus maestros. Este homenaje que realiza en su serie FAN está sembrado de relatos, citas, links, puentes imaginarios que unen distintos momentos de la historia. Porque Leonel no transita aguas que no conoce, en general es un artista muy bien documentado a quien le gusta sostener lo que hace con datos y anécdotas, textos y experiencias, hasta inclusive con habladurías.

El trabajo que vemos hoy no está exento de documentación, de información. Yo inevitablemente voy a hablar de lo popular para presentar esta obra de Leonel. Según la RAE, la palabra popular tiene las siguientes acepciones:

popular. (Del lat. populāris).

1. adj. Perteneciente o relativo al pueblo; 2. adj. Que es peculiar del pueblo o procede de él; 3. adj. Propio de las clases sociales menos favorecidas; 4. adj. Que está al alcance de los menos dotados económica o culturalmente; 5. adj. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general; 6. adj. Dicho de una forma de cultura: Considerada por el pueblo propia y constitutiva de su tradición.

Uno de los principales referentes de la historia del arte en la obra de Leonel son el Pop Británico y el Americano. ¿A qué se hace referencia cuando se habla del Pop (música pop, cultura pop, arte pop) y a qué se hace referencia cuando se habla de lo popular? Las acepciones, las intenciones son diferentes, o al menos parecen serlo. Lo popular se pega muchas veces a lo folclórico, también a íconos de la televisión, a políticos o partidos políticos, a cuadros de fútbol. Hablar de cultura pop o pop culture no parece ser lo mismo que hablar de “la cultura popular”. Leonel está pensando en esta dicotomía, lo piensa en sus obras, lo piensa pintando. Nos pone en frente el cuestionamiento con una serie de pinturas acrílicas y con un proyecto de frases que circulan en billetes de dos pesos.

Los acrílicos conforman una serie reciente, en la cual representa personajes (que pueden ser íconos) de lo argentino, no ya íconos del arte argentino sino íconos de la calle (de los kioskos, de la vereda, de la infancia de los argentinos, del imaginario del consumidor medio local). Estos acrílicos son todos de igual formato, lo cual le da un carácter de uniformidad a la serie. Imagino estos cuadros alineados uno al lado del otro, uno debajo del otro conformando un gran plano en la pared, enorme, donde lo primero que salta a la vista es la repetición, el patrón, la uniformidad, la masa. La masa y lo popular. Lo que se puede decir desde el formato. Un metasentido que echa luz sobre lo que piensa esta obra: lo popular, lo Pop. Pensamiento pop. Cultura pop. “Me interesan las tres primeras letras de la palabra populismo: POP”.

Lo que rescato de una cabeza y una dinámica de artista como las de Leonel es el atreverse a descifrar con su propia obra sus miedos tal vez un poco inconfesables frente a su gran referente. Miedo a lo popular porque suena a populista. Un artista que piensa estas cosas difícilmente pueda escapar de un planteo político y además de un planteo político desde lo local.

Cito: “hace mucho tiempo tenía ganas de pintar a la negrita de Blancaflor, cada vez que la veía en el paquete me daban ganas de hacer un retrato de ella. Tal vez tenga que ver con los famosos locales, ¿Jorgito (el logo de los alfajores) quizás sea una celebridad... un icono? Serán retratos tipo la revista Gente y en vez de estar Susana Giménez está la Bananita Dolca”.[1]

He aquí lo novedoso del planteo de Pinola: justamente no hace un retrato de Susana Giménez sino de Jorgito. Justamente abre la posibilidad de lo popular a rincones recónditos de una memoria colectiva ligada a la infancia –en este caso a la infancia de una generación que fue niña en los años 80-, a lo que se ve desde el colectivo (pensando en el personaje de Doctor Ahorro). ¿Qué argentino piensa en Pumper Nick y ese hipopótamo desdentado cuando está en Londres o en Tokio o en Brasil echando de menos su tierra? ¿Un argentino TELEVISIVO no cantaría más bien Mi Buenos Aires Querido y echaría de menos el mate de la tarde con bizcochitos de grasa? La cruzada del POP de Pinola es para redibujar lo popular, para echarnos en cara un formateo que por qué no decirlo, en realidad no existe. Y por si esto fuera poco trae, además, el referente histórico del retrato, un género revisitado al infinito. Leonel piensa en ese retrato que es para contemplar en la intimidad del hogar, el retrato por encargo. Quiero un retrato del tipo del aceite Cocinero para tener arriba de mi cómoda. Pinola es un artista que nos obliga a mirarnos la mugresita que habita en el ombligo.

Leonel piensa la cultura pop y Leonel conforma la cultura pop. Pensamiento warholiano-porteño en acción: agarra billetes de dos pesos y escribe frases de Federico Manuel Peralta Ramos. Y pide “hacer 3 copias”. Como esos billetes que dicen que el Gauchito Gil le va a dar suerte al portador de ese billete. Recupera una idea popular en honor a un ícono del arte local con la esperanza de que las frases de Peralta Ramos se conviertan en refranes populares. Una idea popular es ahora un proyecto artístico, una obra contemporánea. Pensamiento warholiano-pinolense en acción.

Cito: “ Para mí Peralta Ramos tiene mucho de la poética porteña y me encantaría que vuelva al café, a la calle en dónde él pasaba horas”.[2]


El mundo POP de Leonel Pinola es un mundo zurcado por la justicia poética peralteana y endulzado con relleno de bananita dolca.

Malena Pizani
Buenos Aires, 29 de dic. de 2009

[1] Pinola, Leonel.

[2] Pinola, Leonel.



"Sol ultimo y lejano. Maravilla poniente"De Juan l. Ortiz, "Antologia poética":

Mientras que en el renacimiento, existía la necesidad de crear utopías, los de nuestra época debemos crear fábulas

Francis Alys.

…Por lo mismo, me gusta ser perfectamente clara cuando hablo. Me gusta ser una casa de vidrio. Mi obra no tiene máscaras y por eso, como artista, lo único que puedo compartir con los demás, es esta transparencia.
Louise Bourgeois


Julieta Ortiz hasta el 31/1 en Le Bar

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yo soy de barro y loca.

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Las manifestaciones del cuerpo son una epifanía móvil de lo sagrado.
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Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez.
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