sábado, 28 de septiembre de 2013

Entrevista a Gabriela Gutiérrez

Entrevista a Gabriela Gutiérrez

¿Sos una dibujante bióloga?
¿Cuáles son los criterios que tomaste para seleccionar la obra que trjiste?
¿Que aspectos del romanticismo aparecen en tu obra?
¿Por que un circulo amarillo es un sol?
¿Si tuviéramos un palacio para instalar un centro de arte  que le pondrías en las salas y en los cuartos Y en los pasillos? Para que lo usarías?
¿Si el arte no va a la galería a donde podría ir?
¿Si trabajaras para alguien que te encargue obra  para que perfil de persona te gustaría trabajar?
¿Si encargaras obra a distintos profesionales que obra encargarías?
¿Como es  ser un un artista sudamericano? Existe  esa denominación?
Y latinoamericano??
¿Si te  encargan una obra en la pared directo, que harías?
¿Si tuvieras que investigar algún tema o eje de la historia del arte que harás?
¿Cuántas obras hacen una?
¿Qué es lo que encontras en la ruina o el deshecho?
¿A cuántas ramas de la ciencia y de la filosofía  referencia esta obra ¿
¿Cuál es tu idea de la tecnología  y que peso tiene en tu obra
¿Sos ambiciosa?
¿ A donde te gustaría llegar?
¿A los jóvenes de la pradera que le dirías?




















mario caporali

Mario Caporali Es rosarino, fotografo y videasta, tiene 26 años, ahora vive y trabaja en caballito Su ultimo año de secundario lo hizo en Hong Kong, donde asistió a un taller de arte. Las clases de arte de Hong Kong estaban orientadas a la expresión individual con absoluta libertad. Los alumnos tenian que investigar los materiales que les gustaran por su cuenta. Mario no conserva esos trabajos, aunque algunos fueron regalados. De vuelta en Rosario, hizo estudios de psicología. Mientras lo hacia alimento su habito de consumir teoría. También encontró la necesidad de hacer algo mas tangible, una producción. Materializar. Se interesó en el arte. También en la mitología griega, la biología, la ciencia y la ficción. Los paisajes Lo que el llama "imagenes no artísticas" hechas con una función descriptiva tecnica o decorativa Define su pensamiento como un dualista Entiende por dicotomías Dice que la naturaleza es su tema inagotable y que le interesa la distancia y la observación. Actualmente estudia fotografía y se describe en su técnica como un purista obsesivo. Todavía tiene dudas sobre el foco de su nueva camara digital reflex. Llegó a la fotografía cuando buscaba una manera de pintar donde la representación fuera el punto de partida. Le interesa la moda pero le da vergüenza Las fotos de una tormenta sobre un lago o de la espuma del mar también le dan pudor. Sacarle fotos a conejos no molesta tanto a su timidez y considera irreverente dejar solo las orejas en el encuadre. Tiene fotos publicitarias de conejos e instrumentos quirúrgicos. Planos aereos de un huevo en el pasto. Patos subidos al techo. Yacarés, camalotes e irupés. En estado natural y en el laboratorio. O tambien en la bañera de su casa. Quiere hacer documentales para el Discovery Channel o National Geographic Tiene un libro de fábulas de su padre donde los personajes son animales Una serie de fotos de animales de granja. Fotos centradas, decentradas y acentradas. Dice que esta interesado en hacer fábulas sin moraleja, conectarse con la animalidad y el humor.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Juan Matías Álvarez por Laura Díaz



“Cuando Cronos repartió el mundo entre sus hijos, a Zeus le dio el cielo, a Poseidón el mar y a Hefestos lo subterráneo y la oscuridad. Los dos primeros tuvieron la luz, la del día y la de la noche. El último, Hefestos, tuvo que crearla. Y cuando la creó, se hizo herrero y transformador de metales. Allí, en el Hades helado y oscuro, este dios, como el mago del tarot, mezcló los elementos y los valoró encontrándoles analogías y simpatías. En este proceso, inició la purificación de lo impuro: de lo negro de esa noche eterna heredada de Cronos, Hefestos, iniciaba su camino hacia la luz a través de la fragua, fuego siempre vivo para fundir y alear, para ver hervir y oler todos los aromas de los minerales. Y aquí, en el Hades, comienza el ascenso del hombre…”.

Como si de un alquimista se tratase, Juan Matías Álvarez se refugia en ese observar y leer de manera diversa para buscar respuestas a las preguntas espirituales del hombre moderno donde para construirse hay que volver a los inicios, al yo enfrentado a la nada y reflejado en ella.

Sin renunciar a los elementos de base experimental que, consciente o inconscientemente, acompañaron a las partes más irracionales de su tradición familiar, crea objetos que lo habitan todo y no habitan nada, criados en esa confusión donde lo puro y lo impuro se miran reflejándose, construyéndose y destruyéndose.

Se deja seducir por la poética del absurdo en un llegar a ser por el hacer del ser. En la obtención de la pureza suprema por el entendimiento de las cosas, por sus semejanzas e imágenes, por sus analogías y conexiones, por los principios y los opuestos. La igualación de los contrarios, la negación de lo bueno y lo malo o el bien supremo que acaba imponiéndose sobre el mal. Un reír y llorar al mismo tiempo.

La obra de Juan Matías implica la materia como forma, el alma como cuerpo y el acto como potencia. Lo mágico consiste en observar para entender, deteniendo la impureza de una actitud criminal para concluir en la exaltación de la pureza.

En ella, se evidencia la pasión del artista por la experimentación práctica, por la mezcla de sustancias y objetos, por la transformación de la materia, y por el arte del oficio.

Juega con el anacronismo ficticio de manera intencionada para cuestionar la supuesta naturalidad de la cronología histórica, la idea del progreso humano, y de la temporalidad lineal, sucesiva e irreversible. Quizás como genealogía para explicar el presente y sacar a la luz la complejidad de su relación con el pasado.

Combina objetos y una acción, planteando una ecuación que requiere una respuesta. No es otra que la búsqueda de un sentimiento que se explote, se exalte o se subraye.


 













jueves, 5 de septiembre de 2013

Clara Campagnola por Valentín Demarco


Floreada y Linyera
Clara Campagnola

Orden y caos se vinculan como si fueran amigos dispuestos a luchar dentro de un drama, en cierto modo, sagrado. Como si los opuestos se dieran cita todas las noches para dar una función, la del equilibrio cósmico.
Rodolfo Kusch, “América Profunda”

Clara creía en un principio que la belleza de sus objetos era agresiva. Ni buena, ni verdadera, la belleza de la obra de Clara Campagnola es otra. Está hecha de recorridos y conversaciones. Entre ella y los demás; por la ciudad, por la casa, por el cuerpo. Todos en composé de flores.
A Clara no la motiva la excursión clasista por los márgenes, de hecho nunca hay señalamientos morales en lo que hace. Es que el problema no está en que haya opuestos, sino en que haya que elegir uno y negar el otro. Afortunadamente, su obra se compone de encuentros, de encontrar y encontrarse. Tal vez había algo de esa voluntad de convivencia cuando de chica, su mamá le otorgó un espacio para que creara una escenografía en un evento de una casa de remates al lado del Patio Bullrich, donde ella había decorado una mesa navideña. Entre todas esas mesas perfectas y artificiales que nunca iban a usarse, Clara presentó una cocina, sin dudas tan artificial como las mesas, pero aún así, introducía en esa ficción una sutil dosis de vulgar realidad.
Nada puede permanecer inmutable, todo es transacción y transformación. El colchón sarnoso es vestido de novia y luego, cortina. Los envases de productos de belleza son rescatados de la basura, pero ya no son los mismos, la ciudad los volvió ídolos primitivos de una belleza pesada y extraña.
Clara nos presenta la escenografía para una tragedia sobre una Laura Ashley decadente o alguna vieja gorda venida a menos, que se pinta los labios en el cordón de la vereda mientras descubre colores en la basura. El lujo podía ser precario, y la precariedad soberbia. Un interiorismo callejero.
La calle inspira, la moda aburre, pero en la pasarela ordenada y pulcra se contempla mejor lo que en la ciudad se pierde en el caos.
Sin embargo, Clara espera poder devolverle algo a la calle. No quiere que la conversación que comenzó al arrancar el primer afiche se termine. Sin dudas, el diálogo no va a acabar, la ciudad ha encontrado su interlocutora.
Valentín Demarco, Agosto de 2013



"Sol ultimo y lejano. Maravilla poniente"De Juan l. Ortiz, "Antologia poética":

Mientras que en el renacimiento, existía la necesidad de crear utopías, los de nuestra época debemos crear fábulas

Francis Alys.

…Por lo mismo, me gusta ser perfectamente clara cuando hablo. Me gusta ser una casa de vidrio. Mi obra no tiene máscaras y por eso, como artista, lo único que puedo compartir con los demás, es esta transparencia.
Louise Bourgeois


Julieta Ortiz hasta el 31/1 en Le Bar

fede lanzi en crimson

forrito producciones

forrito producciones
el sotano de malena

yo soy de barro y loca.

soy barroca.

adelia prado


lula mari en crimson. ago I sep

Las manifestaciones del cuerpo son una epifanía móvil de lo sagrado.
Marosa de Giorgio
Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez.
Baudelaire

belleza y felicidad en brasil

forrito privado producciones

forrito privado producciones
en crimson, galeria de arte-
Se produjo un error en este gadget.